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CDC cree que el texto contra el bilingüismo “debe tenerse en cuenta”

Turull pide respeto para el texto, que ha generado incomodidad entre los independentistas

Presentación del manifiesto de los lingüistas.
Presentación del manifiesto de los lingüistas.

El manifiesto en el que más de 170 lingüistas reclaman que el catalán sea la única lengua oficial en una hipotética Cataluña independiente "debe tenerse en cuenta", según el dirigente de Convergència Jordi Turull. En declaraciones a RAC1, el presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí consideró que el catalán se ha salvado por "gente comprometida con la lengua como muchas personas que lo firman" y por ello el texto debe respetarse. La respuesta de Turull choca con las voces críticas que habían llegado hasta ahora de los partidos, y contrasta con la posición oficial de la coalición de Junts pel Sí, que si Cataluña se independiza apuesta por fomentar el catalán manteniendo la cooficialidad del castellano.

“La lengua catalana no ha tenido las mismas oportunidades que en el caso de una situación de bilingüismo normal. Todavía estamos defendiendo muchas cosas para que el catalán pueda estar en una situación de normalidad”, apuntó Turull, que avaló parte de las tesis de los lingüistas. “Tienen toda la razón de decir que cuidado, que no nos pensemos que con una situación idéntica a la de ahora el catalán está preservado. Si alguna lengua ha estado en peligro y perseguida, y por lo tanto necesita apoyo, es el catalán”.

Las palabras de Turull suponen el apoyo más explícito que ha recibido un texto que hasta ahora había generado más incomodidades que aplausos entre los independentistas. La apuesta por una Cataluña independiente monolingüe choca con la estrategia de los secesionistas, que buscan ampliar sus partidarios entre los castellanohablantes.

Hasta ahora, CDC, el partido que menos ha fomentado esa táctica, remitía al programa de Junts pel Sí, que apuesta por la convivencia oficial de castellano y catalán: “En el contexto de potenciación, fomento, y protección de la lengua catalana, la lengua castellana seguirá siendo oficial en Cataluña”. Una posición similar, con preeminencia del catalán, ha defendido la única voz del Gobierno que se ha referido al texto, el consejero de Cultura Santi Vila: “El catalán debe tener garantizada una oficialidad preeminente. Pero el castellano tiene que ser también una lengua reconocida”, apuntó en declaraciones a El Periódico.

Más críticos son en Esquerra, el partido que ha hecho de la defensa de la independencia en castellano un puntal de su estrategia política. El dirigente de ERC Joan Tardà se extendió en reproches en Twitter. Aseguró que el debate “no ayuda a acabar la tarea” del independentismo, y subrayó: “La república catalana tendrá como lengua oficial el catalán, y el castellano será cooficial. Las dos lenguas, ¡nuestras!”.

La condición del castellano en una Cataluña independiente generaba consenso político antes de la publicación del manifiesto. Tanto CDC como ERC subrayaban que debía ser cooficial, siempre con la protección del catalán como prioridad. El texto abre un debate incómodo para las formaciones independentistas, con partidarios de adoptar la política monolingüe en sus propias filas: entre los firmantes están la exconsejera de Educación Irene Rigau (CDC), el expresidente de ERC Josep Lluís Carod-Rovira, y el exdiputado de la CUP Julià de Jòdar.

Los impulsores tenían previsto tratar el manifiesto con los partidos independentistas. La primera reunión prevista era con ERC, pero la reacción contraria del partido al texto ha provocado que se pospongan las conversaciones.