Los hoteles rozan la plena ocupación en el Pirineo

El buen tiempo y la nieve hacen prever una Semana Santa mejor que la del año pasado para el sector turístico

Turistas durante la Semana Santa, en el barrio Gótico de Barcelona.
Turistas durante la Semana Santa, en el barrio Gótico de Barcelona.JOAN SANCHEZ

El buen tiempo y la nieve han hecho aumentar la reserva de alojamientos esta Semana Santa. En el campo y la montaña, el sector espera rozar la plena ocupación. En la capital, el Gremio de Hoteles de Barcelona asegura que al menos cuatro de cada cinco plazas están cubiertas. Las cifras son mejores que las del año pasado, cuando las fiestas dejaron una ocupación de entre el 70 y el 80%. Las patronales señalan que el número de huéspedes compensan la caída en la duración de las estancias.

La hostelería ha llegado a las fiestas en buena forma, tras un febrero récord en la serie histórica: 980.800 viajeros situaron en 2,3 millones las pernoctaciones, un 13% y un 15% más que en 2015, respectivamente. La Generalitat atribuye los datos al tirón del Mobile World Congress (celebrado a principios de marzo), que elevó la ocupación al 56,7% en Cataluña y al 69% en Barcelona. Los hoteles facturaron una media de 103, euros por habitación disponible y más de la mitad de sus huéspedes vinieron del extranjero.

El turista estrella en Pascua, en cambio, es de proximidad: catalanes, sobre todo familias y parejas, que optan por pasar unos días fuera de casa pero sin salir de la comunidad para no hinchar el presupuesto. En Barcelona, las reservas en hoteles vaticinaban una ocupación del 75% en los primeros días de la semana y del 80% a partir del viernes. Los apartamentos turísticos, donde cada persona pagará una media de 41 euros por noche, esperan cubrir el 83% de su capacidad, cuatro puntos más que en 2015. En este tipo de alojamientos, a los españoles se suman los viajeros venidos de Asia y los países nórdicos.

En el interior de Cataluña, las pistas de esquí presumen de un buen nivel de nieve y están preparadas para alcanzar el lleno. En Baqueira, donde la actividad se inició a finales de noviembre y acabará el próximo 3 de abril, se espera tener un final de temporada mejor que el del año pasado gracias al tiempo favorable y el “inapreciable” aumento de precios. Expectativas que ya se han cumplido en Boí Taüll: la ocupación ha pasado del 70% en 2015 al 95% del pasado jueves y el 100% del viernes y sábado. La estación de esquí, que ha incrementado este año las tarifas un 4,5%, acoge clientes desplazados desde otras zonas de Cataluña, el Levante, el centro de España y Francia.

“La gente quiere aprovechar porque no ha habido nieve hasta hace poco. Pero tampoco hay tantas plazas en la montaña como para perjudicar a la costa”, explica el gerente de la Unión de Hostelería y Turismo Costa Brava Centro, Martí Sabrià. En el litoral de la provincia, la ocupación fluctúa entre el 45% previsto en l’Alt Empordà y el 75%, en la zona meridional. En Lloret de Mar y Blanes están operativos seis de cada 10 hoteles. Los campings de la zona tenían el jueves el 80% de sus bungalós reservados para el fin de semana. Las reservas en alojamientos rurales cubren el 85% de las plazas de forma homogénea en todas las comarcas y se esperaba un incremento de hasta el 95% con las entradas de última hora. En los Pirineos de Lleida, los turistas también están repartidos de forma equitativa, según el Patronato de Turismo, que estimaba en 75.000 los visitantes llegados a la provincia entre el sábado y el lunes. Un 15% más que el año anterior.

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