Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La deuda pública de Galicia se duplicó desde que el PP llegó a la Xunta

El indicador marca otro récord mientras economistas del BBVA admiten que la recuperación económica es más lenta de lo previsto

Los datos oficiales del Banco de España vuelven a hacer saltar la alarma sobre el desbocado endeudamiento de Galicia. La deuda pública gallega alcanzó al término de 2015 los 10.375 millones de euros, una cifra que supone más del doble de los 4.859 millones con los que se cerró 2009, año en el que el PP de Alberto Núñez Feijóo llegó a la Xunta enarbolando las políticas de austeridad y recorte del gasto. Con respecto a 2014, el dinero que debe la Administración autonómica se incrementó un 4,15% y actualmente equivale al 18,6% del Producto Interior Bruto (PIB).

Este nuevo récord histórico de la deuda pública, que hasta 2009 nunca superó los 4.000 millones de euros, es interpretado por el Gobierno gallego con cierto optimismo. El director general de Política Financiera, David Cabañó, ha pronosticado este martes que el pasivo se estabilizará este año y ha destacado que Galicia es la comunidad de España de régimen común donde menos ha crecido este parámetro financiero. Para Cabañó, la gallega es “una comunidad de referencia en el control del endeudamiento” y se ha fijado como meta acabar 2016 con un montante de deuda que oscile entre el 18,2% y el 18,3% del PIB.

Sobre previsiones económicas de futuro, el BBVA ha presentado este martes su estudio Situación Galicia, en el que sostiene que el crecimiento del PIB se estabilizará en los dos próximos años en torno al 2,2%, lo que, añade el documento, permitirá crear 30.000 puestos de trabajo. Sin embargo, el economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech, ha reconocido que en este periodo se recuperará solo un 28% del empleo destruido durante la crisis. Doménech ha admitido también que no se ha producido en Galicia "una recuperación" como la que se vaticinaba en una economía menos afectada por el pinchazo inmobiliario y ha culpado de los fallidos pronósticos a "los efectos demográficos".

600 empresas familiares menos

La Asociación Gallega de Empresas Familiares ha hecho público también este martes el informe Empresas que viven aquí, una radiografía sobre el peso de este tipo de compañías en el tejido productivo de Galicia. El presidente de la entidad, Emilio Pérez Nieto, ha destacado que las empresas familiares generan el 85% del valor añadido bruto de la comunidad y ha reclamado a la Xunta una “exención total” del impuesto de sucesiones (actualmente reducido al mínimo) por la “gran burocracia” que conlleva su abono.

El estudio desvela que Galicia ha perdido 600 empresas familiares en los últimos cuatro años. La esperanza de vida de este tipo de sociedades alcanza, según el documento, un promedio de dos generaciones, en parte por la ausencia de protocolos de sucesión que mitiguen los conflictos internos cuando llega el momento del traspaso.

El autor del informe, el economista Santiago Lago, ha resaltado que las compañías de propiedad familiar crean un “empleo más estable”, tienen más mujeres en puestos directivos y provocan un “efecto sede” en los territorios donde se asientan, en los que sitúan sus servicios centrales y con ellos “los mejores puestos de trabajo”. Pérez Nieto ha advertido que no son tiempos de subir sueldos: “No se pueden subir porque estamos en un momento de inflación negativa. Pero lo importante no es subir los salarios sino mejorar la competitividad y la productividad”.