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Mas avisa que la falta de acuerdo con la CUP debilita al independentismo

El presidente catalán señala que el bloqueo facilita que el Estado “humille” a la Generalitat

Artur Mas, en el centro de la imagen, en un momento de la convención municipal.
Artur Mas, en el centro de la imagen, en un momento de la convención municipal.

Artur Mas ha afirmado este mediodía que la falta de acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP para poder investirle presidente y formar Gobierno debilita al independentismo y permite al “adversario” (en alusión al Estado) aprovecharse de esa situación de bloqueo. “Nos quiere quitar muchas cosas y humillarnos”, ha afirmado el presidente en funciones, que ha invitado a la CUP a facilitar el pacto: “Para que haya un acuerdo de una vez por todas hace falta que todo el mundo se mueva un poco y no solo Junts pel Sí”.

En el discurso de clausura de la convención municipal de Convergència, celebrada en El Muntanyà (Seva), a la que han asistido alcaldes y concejales de esa formación con vistas al 20-D, Mas ha ido con pies de plomo en sus mensajes para no irritar a la formación independentista y anticapitalista. La CUP celebra este domingo una asamblea, a la que se han inscrito 1.600 personas, para intentar consensuar una propuesta de cara las negociaciones. “Esa asamblea puede ser importante. Junts pel Sí ha hecho movimientos claros y sinceros para llegar a un acuerdo y para que se produzca uno entre desiguales y muy diferentes hace falta moverse un poco”, ha dicho en alusión a su oferta de una presidencia reforzada con un vicepresidente y tres comisiones de gobierno.

Para que haya un acuerdo entre desiguales y muy diferentes hay que moverse un poco", dice el presidente

Con todo, Mas, que ha asociado el proceso al progreso, ha lamentado encarar la semana del inicio de la campaña del 20-D con la investidura “en el aire” y ha desprendido pesimismo cuando ha apuntado posibles plazos: “Este asunto debería corregirse en las próximas semanas o días”. En su opinión, el bloqueo transmite una debilidad “gratuita” y dando la “impresión de que nos pueden pasar por encima. “Esto (el acuerdo) no depende ni de Soraya, Montoro, Rajoy, Sánchez o Rivera. Necesitamos un gobierno fuerte. El taburete de tres patas baila porque tenemos la mayoría de diputados y la hoja de ruta pero nos falta el gobierno”.

Josep Rull, coordinador general de Convergència, ha señalado que el objetivo de la negociación es que "no haya ni vencedores ni vencidos" y ha avisado de que en el diccionario de su partido no figura la palabra "resignación". "No tiene sentido que no recuperemos la unidad porque si no gana lo que representa Rajoy y Montoro", ha señalado. A su juicio, Junts pel Sí y la CUP están en condiciones de cerrar un "buen pacto" se aplica un alto sentido "de la responsabilidad y la generosidad". El dirigente convergente ha arremetido contra las condiciones del FLA y ha señalado que un una cuestión de "vergüenza y dignidad". "Con nuestro dinero del expolio fiscal y del déficit, nos los dejan a un tipo de interés que es absolutamente execrable. En los próximos 10 años, tendremos que devolver 2.000 millones en intereses por contar con nuestro propio dinero. La respuesta ante eso es dignidad. PP, PSC y Ciutadans se arrodillan antes esta ignominia pero nosotros no lo haremos", ha exclamado.

Convergència se presenta al 20-D bajo la coalición de Democràcia i Llibertat en la que también concurre Demòcrates de Catalunya (el partido surgido tras la escisión de Unió) y Reagrupament con la idea de reivindicar, ha explicado Rull, cuatro "ds": "dignidad, diálogo, decisión y determinación". Mas ha intentado combatir una eventual abstención del independentismo por el desencanto del proceso y ha puesto el acento en la necesidad de obtener un buen resultado para que el 27-S no quede reducido a “una anécdota”. “Si no hay una reafirmación, la lectura será que el proceso quedará cojo”, ha señalado acusando al Estado de querer que Cataluña se convierta en un actor “residual, arrinconado, periférico, obediente y folclórico. Al que la puedan drenar los recursos cada año para que no vuelvan, limitar y ahogar sus competencias, que se le quite el dinero y trabaje pero que no reclame”.