Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arantza Quiroga desconecta

La presidenta del PP vasco y su equipo de asesores se aíslan y cierran la comunicación

El grupo popular sin Arantxa Quiroga tras la polémica. Nerea Llanos junto a Borja Semper en la fila inferior
El grupo popular sin Arantza Quiroga tras la polémica. Nerea Llanos junto a Borja Semper en la fila inferior

La presidenta del PP vasco ha cortado la comunicación con el PP vasco. Arantza Quiroga mantiene vías abiertas con Génova, pero ha decidido que sus apariciones públicas e internas quedan en suspenso. La crisis que ha abierto en el seno de su formación —al poner en marcha un plan de paz que, de alguna manera, desatascaba la ponencia parlamentaria de Paz y Convivencia, a cambio de flexibilizar sus exigencias a la izquierda abertzale— ha reabierto las heridas territoriales en el partido y levantado una tormenta de declaraciones entre las formaciones. Quiroga, obligada a rectificar y retirar el plan 24 horas después de presentarlo, se debate entre continuar sine díe o abandonar, quizás después de las elecciones generales, y así ceder a las peticiones de un partido que le exige permanencia al menos hasta ese momento.

Pero todo está abierto. Hay incluso quien asegura que podría optar por tomar el camino que ahora parece más cómodo: dimitir. "Estamos fuera de combate", aseguran desde la oficina de comunicación del PP vasco, "ha cortado la comunicación y no sabemos nada". Desde que el jueves decidió no aparecer en el Parlamento vasco, al pleno ordinario, no ha levantado el teléfono. Tampoco su principal asesor. "Si él se borra estamos fuera de combate", insisten desde el PP en Bilbao.

Están igual los miembros de su grupo parlamentario, aunque quienes le conocen bien en Bizkaia y Gipuzkoa aseguran que no tienen "ninguna duda de que va a seguir". "La semana que viene retomará la actividad con toda normalidad", asegura un parlamentario de su grupo. "Se ha manipulado el documento que registramos en la Cámara vasca y ese documento era una apuesta honesta para deslegitimar el terrorismo", asegura el PP vasco. 

La líder vasca, dolida y afectada por la marcha atrás que le ha obligado a dar la organización nacional, está acostumbrada a abrir frentes en el PP vasco, consciente de los apoyos en Génova. Pero la guerra en el seno del PP vasco —entre Quiroga y el aparato alavés que dirige con mano de hierro el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, con el apoyo de Iñaki Oyarzabal, a quien Quiroga removió como número dos del partido y del exalcalde de Vitoria Javier Maroto— no ha escrito todavía su último capítulo. También ha tenido sus más y sus menos con Borja Sémper; sin embargo, ayer este salió a justificar su movimiento. "Cuando eres honesto te puedes equivocar", explica el parlamentario del PP Anton Danborenea. Aunque no lo dice, él y varios parlamentarios más consultados entienden que esta polvareda no se hubiera levantado en la mitad de la legislatura o en el comienzo de una nueva.

La propuesta de Quiroga pasaba de la ineludible exigencia de la condena de la violencia a la izquierda abertzale a pedirle un "rechazo" explícito. El jueves pasado, su secretaria general, Nerea Llanos, dijo que Quiroga debe de continuar: "Quiroga no tiene que dimitir" y tanto desde la izquierda abertzale como desde el PNV valoraron el paso dado por la presidenta del PP para desbloquear una ponencia a la que quería cambiar el nombre por la de "libertad". La secretaria general del PSE, Idoia Mendía ha precisado esta mañana que a la espera de que la propia Quiroga se lo explicara, iba a ser cautelosa, pero seguía creyendo que la exigencia mínima era la condena.

Arantza Quiroga que se estrenó en el cargo con una frase que sonó en su día un tanto frívola viniendo de una política anclada en la estructura del partido y con unas fuertes creencias religiosas, empieza a catar el precio de sus palabras: "Quiero tener las manos libres", dijo. Si sus amigos la conocen bien, no habrá noticias de ella hasta la próxima semana.

"Quiroga no es el enemigo"

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), Consuelo Ordóñez, ha asegurado que el "enemigo" de los damnificados por ETA "no es Arantza Quiroga ni el PP", y ha asegurado que no le "corresponde" a ella decir si la líder del Partido Popular de Euskadi debe dimitir, tras la polémica creada con su propuesta de libertad y convivencia.

Ordóñez, que ha presentado este viernes en Vitoria un informe de Covite, ha sido preguntada por los periodistas acerca de la controvertida propuesta de Quiroga, que la presidenta del PP vasco ha tenido que retirar tras las críticas de colectivos de víctimas y las advertencias de dirigentes nacionales del Partido Popular.

Precisamente, el informe presentado este viernes por Covite analiza la terminología de la izquierda 'abertzale' y de la radiotelevisión pública vasca EiTB, se advierte de que "el lenguaje no es un vehículo neutral para trasladar información". El trabajo añade que "es preciso concebir el lenguaje como una herramienta con la que contrarrestar la legitimación social del terrorismo".

En la rueda de prensa, los periodistas han preguntado a Ordóñez acerca de su opinión respecto a la decisión de Quiroga de recurrir a la expresión "rechazo expreso" del terrorismo en lugar de la expresión "condena" de ETA.

En respuesta a esta pregunta y a si Quiroga debería dimitir, la presidenta de Covite ha asegurado que el "enemigo" de los damnificados por ETA "no es Arantza Quiroga ni el PP", y ha asegurado que no le "corresponde" a ella decir si la líder del Partido Popular de Euskadi debe dejar el cargo.

Más información