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Cientos de miles de personas piden la declaración de independencia

La estelada fue la gran protagonista de la manifestación de este viernes mientras que la senyera apenas se dejó ver

Josep Rull, Carme Forcadell y Oriol Junqueras, entre otros, en la cabecera de la marcha.
Josep Rull, Carme Forcadell y Oriol Junqueras, entre otros, en la cabecera de la marcha.

La reclamación de una consulta para decidir el futuro político de Cataluña había sido una consigna del soberanismo en las tres diadas anteriores, pero esa etapa parece ya superada. Los manifestantes de este viernes solo  tenían un lema: la declaración de independencia. El derecho a decidir, la expresión que los partidos soberanistas empleaban para pedir un referéndum legal siguiendo la vía escocesa o del Quebec, ha estado este viernes ausente en avenida Meridiana. Apenas había pancartas y las que se exhibieron reclamaban la secesión. La estelada fue la única bandera de los manifestantes y la senyera apenas se dejó ver.

Rivera y Arrimadas celebran la Diada con una paella popular en Tarragona

Ciutadans evitó acudir a los actos de la Diada organizando una paella popular en Tarragona. El partido cree que el soberanismo se ha apropiado de la fiesta y excluye a los ciudadanos no independentistas. “El próximo 11 de septiembre, cuando gobernemos estaremos todos juntos en la calle, con una sola bandera que nos representa a todos que es la senyera”, dijo la candidata Inés Arrimadas. Al acto también acudió el presidente del partido, Albert Rivera, que hizo hincapié en que Mas instrumentaliza los actos oficiales a favor de la independencia. “Tenemos que cambiar esa situación. Mas, Junqueras y las asociaciones independentistas hace años que celebran una Diada sectaria”. Ya en Barcelona, Arrimadas dijo que respetaba a los participantes de la manifestación independentista “pero también a los millones de catalanes que se quedan en casa”.

La marcha se convirtió en una marea blanca, el color de la camiseta que este año estamparon los organizadores, y un grito unánime: independencia. Quedaron esta vez arrinconados los lemas de “queremos votar” de otros años y se reclamó solo la secesión. Familias enteras que acudieron en la primera manifestación de 2012, que participaron en la Vía Catalana de 2013 y que formaron la V en 2014 y que no faltaron en la de ayer. Abuelos, hijos y nietos que sabían el tramo exacto que habían de ocupar. La estelada se exhibió en camisetas, brazaletes, pantalones, bolsas y todo tipo de otros objetos. La Asamblea Nacional Catalana, una de las convocantes, agotó en algunos tramos casi todos los productos que confeccionó, desde abanicos a gorras. Con las esteladas pedían la voluntad y algunos manifestantes llegaron a pagar hasta 20 euros.

Pese a que el soberanismo reclamaba formalmente el derecho a decidir, presuponiendo que el desenlace sería la independencia, este viernes nadie se acordó de la consulta al otorgar el carácter plebiscitario a las elecciones del 27 de septiembre tras haberse prohibido el referéndum del 9 de noviembre. De hecho, la consulta solo la reivindica ya en esta campaña Catalunya sí que es Pot, la coalición formada por Iniciativa per Catalunya y Podemos). La ANC había insistido en que la manifestación no era un acto electoral, por mucho que coincidiera con el primer día de campaña y garantizó que ningún candidato pediría el voto desde el escenario. La realidad es que no se vieron pancartas ni de Junts pel Sí ni de la CUP. Un manifestante portaba una en la que se leía: “Señor [PABLO]Iglesias: soy hijo de andaluces y no me avergüenza ser independentista. ¿Lo entiende?”.

Albiol acusa a Artur Mas de “apropiarse de fiestas y símbolos”

El PP, que no participa en los actos oficiales de la Diada desde 2013, acusó a Mas de “apropiarse” y “pervertir” la festividad y convertirla en un acto independentista. “Hoy es la Diada más triste que recuerdo. Algunos se la han apropiado y han querido echar fuera a aquellos que no creemos en la independencia”, criticó el candidato Xavier García Albiol.

La megafonía arrancó ovaciones cuando anunció que circulaba la cifra de dos millones de personas y la presencia del azulgrana Gerard Piqué en la misma. “Es que a dos millones de personas durante cuatro años se las tiene que escuchar porque sino esto acabará mal”, dijo Miquel Baco, de los castellers Minyons de Terrassa que, como otros muchos grupos participaron en la manifestación. La marcha, festiva y sin incidentes, concluyó con una sensación parecida a la euforia olímpica al bailar los ciudadanos la rumba Catalunya té molt poder, musicada por Peret. La canción, interpretada por un grupo de músicos, es la misma que se hizo célebre durante los Juegos y que se titulaba Barcelona té molt poder.