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La contaminación enfrenta a alcaldes y Generalitat

El Gobierno catalán citó de urgencia a los municipios más poblados tras el toque de alerta de la UE por la polución

La contaminación sobre Barcelona.
La contaminación sobre Barcelona.

Acusaciones cruzadas entre Generalitat y Ayuntamientos por la falta de medidas para luchar contra la contaminación. Ante el último toque de alerta europeo, la Generalitat citó de urgencia el 22 de julio a los seis municipios con más 100.000 habitantes del área de Barcelona para evitar una multa de la Comisión. El encuentro culminó con una simple petición de la Generalitat a los ayuntamientos para que pasen a la acción y éstos le recordaron que las competencias son autonómicas.

La riña la generó el ultimátum lanzado por la Comisión Europea en junio, amenazando de sanciones al Estado y la Generalitat si no se corrige los altos niveles de polución. Según el organismo europeo, en el área de Barcelona se rebasa de manera "continuada" el nivel máximo dióxido de nitrógeno.

"Los Ayuntamientos buscan la culpa en la Generalitat, y la Generalitat culpabiliza a los Ayuntamientos así como al Gobierno central", resume Xavier Querol, profesor de investigación del CSIC. También la Plataforma para la Calidad del Aire exige "menos gesticulación y más acción" a la Generalitat y considera una equivocación "derivar la presión a los municipios".

Durante la reunión, la directora general de Calidad del Aire, Assumpta Farran, admitió que hacen falta "medidas radicales" para rebajar la contaminación y pidió a los municipios que apliquen las medidas recogidas en el Plan de Mejora de la Calidad del Aire aprobado en septiembre de 2014 por la Generalitat, que tiene las competencias transferidas. Dicho plan está formado por 73 medidas e incluye acciones excepcionales para los episodios de contaminación, como la reducción de un 50% del precio del transporte público y, por contra, un aumento del 25% en los aparcamientos y los peajes del área metropolitana.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona, la comisionada de Ecología, Eva Herrero, critica que en dicho plan no participaron los Ayuntamientos y que la mayoría de medidas son voluntarias. "Los municipios tenemos mucha responsabilidad, pero quien tiene recursos y una visión global es la Generalitat", apunta Herrero, que apuesta por revisarlo. "Nosotros solos no podemos hacerlo todo. Si promocionamos la bici, pero el resto de Administraciones no hace nada es picar piedra", se queja el teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad de Terrassa, Marc Armengol. Su homólogo de Sabadell, Maties Serracant, también lamenta: "No se entró en el fondo del problema, ni se evaluó el grado de cumplimiento de los planes. Hay que vincular las medidas ambientales con las de mobilidad y las infraestructuras".

Mientras las Administraciones se lanzan acusaciones cruzadas, sí que se han elaborado planes que recogen medidas para luchar contra la contaminación. La mayoría se han quedado plasmadas en el papel y esperan su puesta en marcha, ya sean de competencia estatal (fiscalidad verde), autonómica (mejora del transporte público) o local (bonificación de la zona azul para coches no contaminantes).

"La única manera de disminuir el parque de vehículos privados es teniendo una buena oferta de transporte público", apuntó Farran el mismo día de la reunión, aunque también admitió que precisamente el transporte público "es nuestro talón de Aquiles". Además confió en medidas que se deben poner en marcha en breve como la bonificación del 100% de los peajes de titularidad autonómica para los eléctricos. Actualmente ya gozan del 30% de descuento los coches de baja emisión, aunque para ello se debe disponer de la etiqueta ecológica y pagar el aparato Vía-T.

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