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La pobreza real afecta a unas 127.000 personas, casi el 6% de la población

Un estudio del CES establece que el índice de pobreza aumentó el pasado año en Euskadi un 1,7 % respecto a 2008

Inmaculada Gallastegi, Francisco Huidobro y Leire Oserín, en la presentación de la memoria del CES.
Inmaculada Gallastegi, Francisco Huidobro y Leire Oserín, en la presentación de la memoria del CES.

La pobreza real afectó en Euskadi a unas 127.000 personas el año pasado, casi un 6% de la población, incrementándose un 1,7% en relación a 2013. Esta tasa es relativamente favorable respecto a la media española o europea, en gran medida, gracias al sistema de protección social de la CAV, que contribuye a reducir la pobreza un 39%.

Así se recoge en la memoria socieconómica del Consejo Económico y Social (CES) vasco, que ha sido presentada en rueda de prensa por el presidente de este órgano consultivo, Francisco José Huidobro. En dicho estudio se constata el "esfuerzo" realizado en Euskadi para generar estructuras de protección social y de cohesión.

En este sentido, el País Vasco elevó el año pasado un 8,1% su gasto en el sistema de garantía de ingresos, superando los 495 millones de euros. En total, fueron 65.600 las unidades familiares que se beneficiaron de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), un 4,6% más que en 2013. Además, un 43% de estos beneficiarios percibieron la Prestación Complementaria de Vivienda. Asimismo, 25.500 familias de la CAV, un 10,9% más que el año anterior, percibieron Ayudas de Emergencia Social.

El sistema de protección social vasco ofrece una cobertura del 34 por mil, frente al 5,48 por mil de la media nacional. De hecho, un 41,8% de los fondos destinados a esta materia en el conjunto de España se invierten en el País Vasco. La memoria del CES también analiza cómo afecta la pobreza a dos grupos de población especialmente vulnerables: la juventud y los inmigrantes.

En este sentido, su memoria revela que la tasa de pobreza real en las familias de personas menores de 34 años se eleva hasta el 13,7%. Asimismo, subraya el deterioro de las condiciones de vida de de las familias inmigrantes, especialmente las de origen extracomunitario, cuyas tasas de pobreza se acercan al 50%.

Por otro lado, el órgano consultivo aborda la situación del mercado laboral en Euskadi, poniendo de relieve una recuperación del empleo, sí, pero, a la vez, un aumento significativo tanto de la temporalidad como del empleo a tiempo parcial. En concreto, el año pasado únicamente el 5% de los contratos laborales en Euskadi fueron indefinidos , frente al 6,6% de 2013, bajando la media de días trabajados de 46 a 32. Además, el 39,1% de la contratación fue a tiempo parcial.

A todo ello, hay que unir el hecho de que en el último año se produjera un fuerte aumento del número de parados de larga duración, del 57,4% al 65% del total, y el consiguiente vencimiento de los periodos de prestación por desempleo. En este sentido, el CES alerta de una cronificación y de una caída de la cobertura de las prestaciones por desempleo (en 2014 el número de beneficiarios descendió un 11,8%), e incide en la relevancia de las políticas activas de empleo para el acceso al mercado de trabajo y el logro del bienestar social.

En su memoria, este organismo constata, por otra parte, un escenario de retorno al crecimiento económico, con un incremento de la demanda interna, pero muestra su preocupación por la pérdida de peso del sector industrial en la economía vasca y pide que las políticas públicas se orienten a retornar a una cuota del sector industrial en el PIB similar a la del periodo de precrisis, aproximadamente una cuarta parte del mismo.

Relacionado con ello, considera necesario un mayor fomento del los estudios de perfiles técnico en Formación Profesional, especialmente entre las mujeres, ya que considera que éstos ofrecen unas mejores perspectivas laborales.