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El PSC excluye de su programa electoral la consulta soberanista

Iceta asume la tesis del PSOE de celebrar un referéndum sobre una reforma constitucional

El primer secretario del PSC, MIquel Iceta, en la sede del partido en la noche electoral del pasado 24 de mayo.
El primer secretario del PSC, MIquel Iceta, en la sede del partido en la noche electoral del pasado 24 de mayo.

El Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) ha decidido renunciar a la celebración de una consulta soberanista legal y pactada con el Estado —la fórmula que defendió en el programa electoral de las autonómicas de 2012— y apostar por un referéndum en toda España sobre la reforma constitucional que abandera el PSOE. Miquel Iceta, primer secretario del PSC y que liderará la candidatura al 27-S, defendió ayer que los próximos comicios generales depararán un escenario que podrá propiciar la renovación de la Ley Fundamental. Iceta aspira a que el texto reconozca la “plurinacionalidad” del Estado.

Iceta ha decidido excluir del borrador de su programa electoral la consulta “acordada, legal y pactada” con el Estado que reclamaba en 2012. Los socialistas catalanes, que rechazaron la consulta ilegal del 9-N, habían defendido hasta ahora una votación, similar a la de Escocia, que fuera consensuada entre el Gobierno de Mariano Rajoy y el de Artur Mas. La fórmula, que no prosperó por la oposición de La Moncloa —y del PSOE—, ha torturado al PSC hasta llevarlo a la escisión.

Tras desprenderse del sector crítico, Iceta ha despejado el camino para apostar abiertamente por la reforma constitucional. El PSC, que siempre se ha opuesto a definir a Cataluña como “sujeto político y jurídico” soberano, cree que las generales son el momento para afrontar un “profundo” cambio de la Constitución que no sea una simple “operación de maquillaje”. Su idea es que se reconozca a Cataluña como nación diferenciada dentro de la “plurinacionalidad” del Estado.

Almuerzo de Pedro Sánchez con Iceta en Barcelona

ANABEL DÍEZ

El PSOE mostró ayer su satisfacción por que su partido hermano, el PSC, suprima la consulta soberanista del programa electoral. De esta trascendente decisión de los socialistas catalanes se trató ayer en el almuerzo, sin publicidad, que compartieron en Barcelona el líder del PSOE, Pedro Sánchez, su número dos, César Luena, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. Ambos partidos defienden la reforma federal de la Constitución. El PSC sostiene que el Estado debe ser “plurinacional”; el PSOE aboga por reconocer “singularidades”, como recogió la Declaración de Granada de 2013.

El texto, a juicio del PSC, debería clarificar un reparto competencial para evitar “duplicidades y conflictos”; un pacto fiscal solidario y la reconversión del Senado. La nueva ley deberían votarla todos españoles, y no solo los catalanes, en referéndum. No se plantea, según fuentes del PSC, que el articulado recoja una consulta solo en Cataluña. “El referéndum [constitucional, en toda España] es la consulta”, remachan.

Toda esa música está recogida en la Declaración de Granada (en la que todo el PSOE fijó su propuesta territorial en 2013) y en la documentación de la Fundación Campalans, del PSC, que dirigió Iceta. Los socialistas rechazan la secesión pero subrayan, a diferencia del PP o de Ciudadanos, que existe un conflicto entre Cataluña y el resto de España originado desde la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán, que se debe de afrontar para solucionar el conflicto de raíz. Y apuntan este dato: que se deberá abordar igualmente si en ese eventual referéndum constitucional el resultado en Cataluña es muy diferente al del resto de España. Por eso, quieren que la modificación no sea solo aparente. “Si el PSOE quiere la reforma; Ciudadanos también y Podemos pide un proceso constituyente, es evidente que se abordará en la próxima legislatura”, afirmó Iceta.

La posición del PSC supone un cambio de paradigma que se intuía desde que Iceta asumió el mando del partido en sustitución de Pere Navarro —promotor de la Declaración de Granada— y que quedará certificado en el programa. “El referéndum se hizo el 9-N y se contaron los votos independentistas (1.800.000). Ahora queremos saber cuántos federalistas hay y si somos mayoría”, dijo.

El 9-N se supo cuántos independentistas había; ahora queremos saber cuántos federalistas hay", resume Iceta

La dirección se resiste a admitir su renuncia al llamado “derecho a decidir”, pero el programa de 2012 incluía su compromiso de aplicar las reformas necesarias para que los catalanes pudieran ejercer “el derecho a decidir a través de un referéndum o consulta en el marco de la legalidad”. Y añadía: “Podrán decidir libremente sobre cualquier propuesta de cambio sustancial de las relaciones entre Cataluña y España, acordada entre las instituciones catalanas y españolas a través de un referéndum”. Es decir, no apelaba a la soberanía o la secesión. El PSC se acoge a la ambigüedad del concepto “derecho a decidir” para alegar que no hay tanta diferencia respecto a ese programa con el que concurrió Pere Navarro en 2012.

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