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Alavedra y Prenafeta defienden a Pujol y admiten que cobraron comisiones

Ambos reconocen que tuvieron cuentas en Suiza y defienden su legalidad

Lluís Prenafeta, exsecretario general de Presidencia de la Generalitat, en comisión parlamentaria.
Lluís Prenafeta, exsecretario general de Presidencia de la Generalitat, en comisión parlamentaria.

Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, dos de los hombres de la máxima confianza de Jordi Pujol durante los años que presidió la Generalitat, defendieron este martes con fervor a su mentor político. Tanto el exconsejero como el exsecretario general de Presidencia clamaron por la inocencia de Pujol y elogiaron su gestión en la comisión de investigación del Parlament. Además de eso, admitieron que tuvieron cuentas en el extranjero y que allí fueron a para las comisiones que por su intermediación en diversas operaciones tras abandonar la política y de las que Prenafeta dijo sentirse “muy orgulloso”.

“Pujol ha sido un gran presidente”, proclamó Alavedra, mientras asumía la versión de que la fortuna oculta en el extranjero y confesada el pasado mes de julio procediera de un legado de su padre Florenci. “Usted quiere que yo diga alguna cosa que comprometa a Pujol. No lo haré”, replicó al diputado del PSC Jordi Terrades. Más allá fue Lluís Prenafeta, que dejó la Generalitat hace 25 años: “Fui, soy y seré siempre amigo de Pujol. No merece la lapidación de la que ha sido objeto, porque no ha cometido ningún delito”.

Alavedra y Prenafeta se negaron a contestar a preguntas del caso Pretoria de corrupción urbanística, que está pendiente de juicio. El fiscal reclama a cada uno seis años y 10 meses de cárcel. Por ese asunto también se juzgará a Luis García Sáez, exdiputado del PSC, y Bartomeu Muñoz, exalcalde socialista de Santa Coloma de Gramenet. Los dos clamaron por su inocencia.

Macià Alavedra.
Macià Alavedra.

Alavedra y Prenafeta admitido s que tuvieron cuentas en el extranjero durante años. El exconsejero negó que el dinero procediera del cobro de comisiones durante su dilatada trayectoria política en el Gobierno catalán, pero sí de las puertas giratorias que defendió. Prenafeta fue más taxativo y reconoció “con mucho orgullo” que cobró comisiones de Alstom y Siemens por trabajos de intermediación.

En otro momento, Prenafeta dijo que ya no tenía “ni cinco céntimos” en el extranjero y se presentó como un humilde jubilado. “Vivo de mi pensión, como mi esposa”, aseveró, sin poder esconder la fama de autoritario que le persigue. Así, no tuvo inconveniente en calificar de “parásitos” a los periodistas críticos con Pujol y se referió con desdén a jueces y fiscales. Especialmente con Carlos Jiménez Villarejo, que abrió diversos procedimientos contra él de los que le exculparon los jueces. Su corta etapa de prisión preventiva aún le atormenta. “La cárcel para mí y Alavedra fue desproporcionada y humillante, en grado superlativo. No me haga hablar más”, espetó Prenafeta a un diputado.

El hotel de cinco estrellas

Alavedra y Muñoz se esmeraron en desmentir la existencia de la sociovergencia, esa complicidad de CDC y el PSC que ha dado tanto que hablar. Así, el exconsejero explicó que conoció al exalcalde “en un hotel de cinco estrellas”, en alusión a la cárcel de Brians donde pasaron poco más de un mes. Muñoz, por su parte, relató que la primera vez que vió a Prenafeta fue en el furgón policial que le trasladó desde el cuartel de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca a la Audiencia Nacional.

El exconsejero empleó un tomo más campechano para referirse a su paso por la política. “Está muy mal que lo diga, pero a mis socios que siguieron siendo empresarios les ha ido mucho mejor que a mí”. También defendió sin reparos su excelente relación con el mundo de las finanzas. Así, reconoció que organizó en su domicilio un encuentro con el entonces juez Lluís Pascual Estevill, para reclamarle que exculpara a unos directivos a los que investigaba. Al encuentro asistió el banquero José María Amusátegui y el juez fue receptivo. A las semanas, Estevill fue nombrado vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de CiU. Años después acabaría condenado por prevaricación junto al abogado Joan Piqué Vidal.

Alavedra también defendió la al empresario Javier De la Rosa por impulsar el parque de atracciones de Port Aventura. “Es una de las mejores cosas que ha hecho”. dijo Alavedra  conocido financiero que pasó varias épocas en prisión por diversos procesos.

Emili Mas, gerente del Incasol y exculpado del caso Pretoria, lamentó que para él no ha habido “reparación”. El proceso cambió su vida y nadie se le ha llamado para interesarse, dijo.

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