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15 menores de un colegio de Sant Cugat recibirán el 25% de castellano

El colegio El Pinar de Nuestra Señora sopesa acatar la orden judicial dejando de impartir matemáticas en catalán

La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a dictar un 25% de horas lectivas en castellano en el colegio concertado El Pinar de Nuestra Señora, en Sant Cugat del Vallès, afectará a 15 menores. Se trata de los niños de las cinco familias que solicitaron vía judicial una escolarización que reconozca también al castellano como lengua vehicular.

El centro aún no ha especificado a cuántos grupos-clases afectará la resolución judicial ni la materia troncal que se dictará en castellano para acatar la sentencia. Tampoco se ha referido a si recurrirá a desdoblar las clases para que los padres escojan la lengua en que se dictará dicha asignatura, como lo hizo la Escola Pía Santa Anna de Mataró. Ambos centros conocieron esta semana la decisión del TSJC. A diferencia del colegio del Maresme, en El Pinar no se han presentado manifestaciones en defensa de la inmersión lingüística y la comunidad educativa ha sido mucho más hermética.

El Pinar se inclina por ahora a dictar matemáticas — materia troncal— en castellano, explicó ayer Ana Losada, portavoz de Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB). Esta asociación, que tiene un grupo específico en la población vallesana, ayudó a varios de los padres en el proceso de acudir a los tribunales.

La nueva clase en castellano se tiene que empezar a dictar la próxima semana para cumplir con la ley. Pero ante el gran número de menores a los que se les ha reconocido el derecho a recibir más clases donde la lengua vehicular no sea el catalán, El Pinar se plantea revisar su proyecto educativo para encajar el aumento de la presencia del castellano.

Una solución similar la implementó el colegio El Sant Bonaventura Franciscans (Vilanova i la Geltrú). En enero del año pasado, después de que el TSJC también pidiera el aumento de clases en castellano, el centro cambió el proyecto educativo del centro para aumentar la presencia del español y el inglés.

Agustín Fernández, el padre de los menores del colegio de Mataró, defendió ayer en declaraciones a Antena3 que “la gente debería poder elegir la lengua de sus hijos con naturalidad”. Fernández pidió que la Generalitat deje que “los padres que opten por una educación bilingüe (castellano y catalán) tengan sus opciones y los que no tengan otras”.