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Feijóo rechaza las primarias que exige Ciudadanos y las reduce a una “moda”

El presidente gallego considera que la "improvisación" de Ciudadanos "indica que no es un partido de gobierno"

Feijóo, durante un acto electoral el martes en Ourense.
Feijóo, durante un acto electoral el martes en Ourense. EFE

El presidente de la Xunta y del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado hoy su comparecencia tras su reunión semanal de gobierno para repartir críticas y ataques contra los partidos que amenazan el bipartidismo. Mientras las encuestas apuntan a que solo un pacto con Ciudadanos le permitiría a los populares mantener en Galicia importantes gobiernos locales tras el 24-M, Feijóo ha despreciado hoy las condiciones "anticorrupción" anunciadas por la formación de Albert Rivera para aceptar hipotéticos acuerdos con el PP. Sobre las primarias que le exige Rivera a los populares, el dirigente gallego ha rebajado este sistema de elección de cargos en las fuerzas políticas a una “moda”. “Un partido no puede poner una moda y que en función de la moda que le parezca correcta los demás tengan que adecuarse”, ha respondido Feijóo.

Feijóo ha atribuido las propuestas de Ciudadanos a que el de Rivera es un partido “improvisado desde el punto de vista nacional y gallego”. “Esta improvisación probablemente es un indicador de que no es un partido de gobierno. Para gobernar hay que tener un poso político y de gestión que nuestros amigos de Ciudadanos no tienen”, añadió. Hoy la accidentada implantación de Ciudadanos en Galicia, en la que la dirección autonómica ha llegado a desautorizar listas electorales ya presentadas en público, ha vivido otro episodio. Jorge Portela, candidato del partido de Rivera a la alcaldía de Vigo, la ciudad más grande de la comunidad, ha anunciado su dimisión en plena campaña alegando motivos “exclusivamente personales”.

Contra quien más cargó las tintas el presidente gallego fue contra el líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien el miércoles, durante un mitin en A Coruña, pellizcó en varias ocasiones a Feijóo donde más le puede doler, es decir, recordando sus paseos en yate en los años noventa cuando era alto cargo de la Xunta de Manuel Fraga con el narcotraficante Marcial Dorado y afeándole los sumarios de corrupción que afectan al PP en Galicia como la Operación Pokémon, la Zeta o la Patos. Feijóo sostiene que Podemos está “intentando recuperar un protagonismo que pierde mes a mes” utilizando la “agresividad y el insulto”. “Utilizan una agresividad y un insulto impropio de cualquier persona que quiera tener un proyecto nacional. Agresividades e insultos pueden valer para un proyecto local e incluso para un proyecto autonómico, pero para un proyecto nacional no es la fórmula”, llegó a decir el presidente gallego.

Un día después del multitudinario acto político de apoyo de Iglesias a la candidatura ciudadana Marea Atlántica, que dejó a las puertas a una muchedumbre por falta de aforo, el presidente acusó al líder de Podemos que haber viajado a Galicia para “insultar” a sus habitantes: “Si tuvieron problemas de aforo, que lo hicieran [el mitin] en Riazor porque tiene más capacidad y así muchos más gallegos podrían escuchar cómo vinieron a reñirnos e insultarnos, a decir que somos un pueblo mediocre y no inteligente que elige a corruptos y narcotraficantes, lo peor del pueblo, para que los represente y los gobierne”. Según Feijóo, Podemos se ha aliado en Galicia con partidos que “no están en contra de las bombas de Resistencia Galega”. La formación de Iglesias forma parte de candidaturas municipales en alianza con Izquierda Unida, Equo, los nacionalistas de izquierdas de Anova (la fuerza de Xosé Manuel Beiras) y los de centro de Compromiso por Galicia. A la Marea Atlántica que amenaza la mayoría absoluta del PP, en la que también está Podemos, el dirigente popular la considera una “coalición de radicalismo de izquierda” con la que “el PSOE está dispuesto a gobernar”.