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Víctimas de ETA

Covite denuncia la retirada de 10 placas en memoria de asesinados

El colectivo de víctimas envía al alcalde donostiarra, Juan Katrlso Izagirre, una factura de 1.140 euros por los 73 rótulos que ha colocado en la ciudad

Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, coloca una placa en recuerdo de un asesinado en San Sebastián
Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, coloca una placa en recuerdo de un asesinado en San Sebastián

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha denunciado hoy la retirada de una decena de las 73 placas que miembros de esta asociación colocaron el sábado por la noche en aquellos puntos de San Sebastián donde fueron asesinados en atentados terroristas. "No tenemos constancia de quién ha arrancado las placas, pero ya falta una decena", asegura un portavoz de la citada asociación.

Covite colocó las placas como parte de la campaña que inició el pasado 21 de septiembre en Bilbao: Una víctima, una placa. En cada una de ellas figura el nombre o nombres de las víctimas de cada atentado y el de la banda terrorista que las mató, en este caso 94 asesinadas por ETA, una por el Batallón Vasco Español (María José Bravo del Valle) y otra atribuida al grupo antifranquista DRIL (la niña Begoña Urroz).

El colectivo de víctimas que preside Consuelo Ordóñez ha anunciado esta mañana que enviará al alclade donostiarra, Juan Karlos Izagirre, de Bildu, la factura con el coste de la colocación de las 73 señales en memoria de los 96 asesinados por grupos terroristas en San Sebastián. La cuantía total asciende a 1.140,12 euros, que incluye el coste de la rotulación e impresión de las placas (1.095 euros), cuatro pistolas de silicona (21,6 euros) y ocho cartuchos de silicona (23,52 euros).

"ETA ya no nos mata pero la cultura del odio está intacta", ha recalcado Ordóñez.

Covite recuerda en un comunicado que el pleno del Ayuntamiento de San Sebastián aprobó en abril de 2014 una propuesta para colocar placas en recuerdo de las víctimas en los lugares donde fueron asesinadas. A la vista de que el consistorio no ha cumplido este acuerdo municipal, Covite decidió hacerlo por su cuenta y financiar "de su propio bolsillo" la colocación de las placas.

"Colocar las placas es responsabilidad del Ayuntamiento y este no ha cumplido con el mandato del pleno municipal. Por ello, la factura será enviada al alcalde de San Sebastián", asegura Covite.

Ordóñez, en declaraciones a Efe, ha atribuido la autoría de estas desapariciones a personas "llenas de maldad" que están retirando las placas porque "la cultura del odio en este país no ha cambiado absolutamente nada". "ETA ya no nos mata pero la cultura del odio está intacta", ha recalcado Ordóñez, quien ha asegurado que "nuestras instituciones son responsables" de esta situación porque "nunca han trabajado precisamente este tema" y "no hablan a nadie de lo que ha pasado en la historia más reciente".

El 19 de octubre de 2014, Covite instaló por primera vez una placa de este tipo en la calle San Lorenzo, en la Parte Vieja donostiarra, en memoria de Miguel Paredes y Elena Moreno, asesinados en 1990, pero dos días después fue retirada por el Ayuntamiento porque no contaba con la autorización municipal. Posteriormente, el 14 de diciembre repuso esta placa que luego fue arrancada por desconocidos. Ya en ese momento, este colectivo de víctimas anunció su disposición a "colocarla cuantas veces sea necesario".

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