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Salud unifica los criterios para diagnosticar la hiperactividad

El departamento despliega un protocolo para evaluar y tratar clínicamente el TDAH en niños

El Departamento de Salud ha implantado un protocolo que unifica los criterios clínicos para diagnosticar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños. La dolencia, que tiene una prevalencia del 5% en menores de 17 años, ha generado controvertidos debates por las diferencias entre los propios profesionales a la hora de valorar los factores de riesgo y diagnosticar o no el TDAH. El protocolo pretende, según Salud, “garantizar la equidad de la atención y reducir la variabilidad en el diagnóstico y el tratamiento”.

“La variabilidad es inherente a la práctica clínica, que no es una ciencia exacta”, explicó ayer Josep María Argimon, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria. Los datos del departamento revelan que 13.738 niños fueron atendidos por TDAH en los centros de salud mental infantojuvenil en 2013, un 24% más que en 2008. “En los últimos años han aumentado los casos porque ha mejorado la detección”, apuntó Cristina Molina, responsable del Plan de Salud Mental de Cataluña.

El protocolo se apoya en diez de las 70 recomendaciones clínicas y de tratamiento que recoge la guía de práctica clínica de TDAH del Ministerio de Sanidad. “Se basan en evidencias científicas y en que sean factibles para ser aplicadas dentro del sistema sanitario público”, explicó la coordinadora del grupo de trabajo del protocolo, Montse Pàmias.


Detección y diagnóstico


Los expertos concretaron que la detección de los factores de riesgo dependen de la escuela, la familia y los servicios de atención primaria, pero el diagnóstico de TDAH sólo podrán hacerlo los psiquiatras infantiles, los psicólogos clínicos o los neuropediatras. “Aquí todo el mundo se atreve a diagnosticar y no todos pueden hacerlo porque se necesita una experiencia y equipos especializados que conozcan la psicopatología del niño”, sostuvo Molina. El documento señala la necesidad de coordinar esfuerzos con los servicios educativos y disponer de programas de intervención individualizados para niños con TDAH.

Salud también zanja la polémica sobre la alarma de una posible sobremedicación de los niños y prima la psicoterapia conductual para padres como tratamiento inicial. Sólo ante un TDAH moderado o grave “se recomienda el tratamiento combinado (psicológico, farmacológico e intervención psicopedagógica en el colegio)”.