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“Un ‘selfie’ no tiene nada que ver con la fotografía”

Jessica Lange expone en Barcelona más de un centenar de sus imágenes tomadas en México, Estados Unidos e Italia

Jessica Lange en Barcelona, delante de algunas de sus fotografías.
Jessica Lange en Barcelona, delante de algunas de sus fotografías.

Con mucho del encanto que cautivó al mono gigante de King Kong y a un monstruo del séptimo arte como Jack Nicholson en el Cartero siempre llama dos veces, y casi nada de la maldad de la madre a la que ha dado vida recientemente en la serie de televisión American Horror Story, aterrizó ayer desde Nueva York la actriz Jessica Lange para presentar, por primera vez en Barcelona sus trabajos realizados detrás de la cámara: 111 fotografías que componen Unseen, la exposición más amplia que se ha visto nunca en España de la Jessica Lange fotógrafa, una actividad que le apasiona desde hace décadas tanto o más como la del cine que le ha dado fama (dos Oscar) y prestigio mundial, pero que resulta prácticamente desconocida para muchos de sus fans.

Una de las imágenes de Lange que se pueden ver en Barcelona. ampliar foto
Una de las imágenes de Lange que se pueden ver en Barcelona.

Cansada y con jet lag, Lange parece animarse cuando explica qué le motiva a la hora de trabajar con la cámara. “La fotografía, frente al cine, es algo privado, íntimo, solitario y especial”. Sus imágenes, siempre en blanco y negro, están realizadas en México “un país con el que tengo una conexión muy intensa, donde siempre me siento bien y me despierta todo tipo de emociones. Es uno de los lugares más mágicos del mundo, por su luz y su vida en la calle y su magia que me apasionan”. En este país, “al que me gusta siempre volver” ha retratado fiestas como el Carnaval de Chiapas que dura 13 días o los rincones de la capital. También hay imágenes de Minnesota donde nació la actriz en 1949 —allí está hecha la fotografía de su nieta abstraída con la mariposa que sostiene en sus manos que promociona la exposición—; Nueva York, Rusia, Finlandia o Italia. Todas tienen en común el contar con “personas anónimas que están por la calle. Nunca busco nada en concreto, es algo emocional, una luz, un gesto o una reacción lo que me lleva a querer fotografiarlo”, explica locuaz. “Hay fotógrafos que se incluyen dentro de la imagen y otros que pretenden ser anónimos e invisibles, yo soy de los segundos”, matiza.

Sobre la extendida práctica de subir las fotografías personales a las redes sociales de Internet es tajante: “No entiendo el narcisismo y la fascinación de muchas personas por ellos mismos. A quién le importa nada más que a tí”. Los selfies tampoco se salvan. “No tienen nada que ver con la fotografía. Nunca me he hecho uno”, remacha.

México es uno de los países predilectos para las fotografías de Lange. ampliar foto
México es uno de los países predilectos para las fotografías de Lange.

La cámara que utiliza Lange es una Leica M6 como la que le regaló su tercer marido, el también actor Shan Shepard que la “rescató” para la fotografía. Lange había estudiado en la Universidad fotografía en 1967, pero el cine se cruzó por su camino muy joven.

Ahora la cosa parece haber cambiado hasta el punto reconocer que “cuando no estoy rodando voy siempre cargada con mi cámara que se convierte en una extensión de mi misma”. Y es que, aunque parezca mentira en una actriz de su categoría, asegura que “me gusta mirar más que ser mirada. Será casi por cansancio, me encanta mirar porque es lo opuesto a ser actriz y a actuar”. Será por eso, que no fotografía a sus compañeros de profesión. “Comencé a hacerlo pero ahora no lo encuentro interesante, no son ellos mismos, no son reales”. Tampoco deja dudas sobre sus preferencias: “Mis imágenes son siempre analógicas, las digitales se quedan en lo superficial, mientras que el papel tienen algo de mágico, me encanta el papel, el olor del laboratorio, el proceso químico y ver cómo la imagen emerge de la nada”.

Influida por autores clásicos en blanco y negro como Cartier-Bresson, Walker Evans, William Egglestone o el mexicano Manuel Álvarez Bravo, la exposición organizada en el Arts Santa Mònica dentro del marco de la feria del libro Arts Libris 2015 surgió tras descubrir la comisaria de la feria, Rocío Santa Cruz, una fotografía de Lange (de un parque de atracciones) en casa de la directora de cine Isabel Coixet.

Lange estará tres días en Barcelona y vivirá hoy en primera persona Sant Jordi. "Llevaré mi Leica encima", confiesa. Quizá, dentro de un tiempo, alguna de las fotografías de Lange esté protagonizada por barceloneses anónimos.