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El puerto de Palamós será frontera exterior marítima Schengen

La adaptación de las instalaciones tendrá un presupuesto de 300.000 euros y está prevista que se acabe antes del verano

La delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna; el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz; y la alcaldesa de Palamós, Teresa Ferrer, durante la visita del ministro hoy al Puerto de Palamós.
La delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna; el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz; y la alcaldesa de Palamós, Teresa Ferrer, durante la visita del ministro hoy al Puerto de Palamós.

El puerto de Palamós (Baix Empordà) será el primero de España de titularidad no estatal que será declarado frontera marítima exterior Schengen. Esta declaración se materializará cuando Ports de la Generalitat, que es el titular, haga las inversiones para la adaptación de las instalaciones al reglamento de funcionamiento del código de fronteras Schengen. Está previsto que la instalación esté hecha antes del verano y comporte para Palamós y Girona un “impulso tanto turístico como comercial”.

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, hizo este anuncio ayer, después de la reunión que mantuvo con los presidentes de las Cámaras de Comercio de Girona. Con la declaración de este puerto como frontera Schengen, se da respuesta a “una demanda muy antigua de las instituciones y autoridades de la demarcación, una reivindicación que nos habían trasladado hace años”. En este sentido, destacó que el Gobierno ha asumido la responsabilidad de esta declaración, “a pesar de ser unos momentos complicados", porque la Unión Europea tiene un debate intenso sobre la seguridad de las fronteras exteriores, pero "entendemos que es una reivindicación legítima y justificada”.

Con la declaración de este puerto como frontera Schengen, se ha dado respuesta a “una demanda muy antigua"

La gerente de Ports de la Generalitat, Dolors Rodríguez, explicó que la adaptación de las Instalaciones de la estación marítima a la normativa, tendrá un presupuesto de 300.000 euros y consistirá básicamente en separar los accesos diferenciados para viajeros procedentes de la UE y de fuera de la UE, hacer la instalación informática requerida y dar cobertura a las necesidades de las diferentes policías que deberán trabajar en el puerto.

En la reunión prevista entre todos los implicados el día 23 “se definirán las necesidades de los diferentes cuerpos policiales para establecerse en el puerto, se hará el proyecto y se llevará a cabo antes del verano”, ha anunciado Rodríguez. Una vez hechas las obras, se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden de Presidencia del Gobierno: la declaración que sea frontera exterior del espacio Schengen “porque la decisión política ya está tomada”, insistió Fernández Díaz.

"Para cuando lleguen los cruceros", añadió el ministro, “Interior ya tiene previsto los efectivos humanos de la Guardia Civil y la Policía Nacional que destinará para cumplir las exigencias de la declaración de espacio fronterizo exterior para los controles documentales de inmigración y extranjería [Policía] y el resguardo fiscal [Guardia Civil]”.

Hasta ahora antes de atracar en Palamós, los turistas y la tripulación, tanto de cruceros como de yates particulares procedentes de fuera del espacio Schengen, tenían que hacer escala en algún puerto europeo que ya fuera reconocido como punto de entrada y tuviera control de pasaportes. Ahora el puerto de Palamós dispondrá de una herramienta que le hará más competitivo. Además, de hacer escala, también podrá ser puerto de salida o de llegada y se podrán hacer los cambios de tripulación, algo que hasta ahora no estaba permitido.

El objetivo principal es aumentar el número de escalas de cruceros y también atraer grandes yates procedentes de países con los que no hay libre circulación

El año pasado unos 38.000 turistas de 36 cruceros hicieron escala en Palamós. El ministro se mostró convencido de que esta declaración en un futuro generará “un impulso turístico y comercial muy importante” para Palamós, la Costa Brava y Cataluña. Se intentaran conseguir más escalas de cruceros, sin embargo, como este sector trabaja a dos años vista, la repercusión se podría empezar a notar a partir del 2017. El objetivo principal es aumentar el número de escalas de cruceros y también atraer grandes yates procedentes de países con los que no hay libre circulación, como Rusia, u otros que a pesar de formar parte de la UE están fuera del espacio Schengen, como Reino Unido, Rumanía, Chipre, Croacia o Bulgaria.

La gerente de Ports de la Generalitat recordó que hace años que se reivindica que las instalaciones portuarias de Palamós puedan desplegar todo su potencial. Esto implicaría también un mayor tráfico de mercancías y se necesitaría un Punto de Inspección Fronteriza (PIF) para la entrada de mercancías animales y vegetales. Rodríguez apuntó que de este tema no se les ha comunicado nada, no obstante, indicó que plantearán la posibilidad: “Que trasladen funcionarios de Agricultura cuando llegue un barco con cargas destinadas al consumo animal o vegetal”.