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Duran abre otra brecha con CDC por sus críticas a Diplocat y al juez Vidal

Según el democristiano ambos hacen “un gran daño” al independentismo

Nuevo encontronazo entre Josep Antoni Duran Lleida y sus socios de Convergència Democràtica. El líder de Unió cargó ayer desde su bloc contra el juez Santiago Vidal así como contra Diplocat, el organismo de la Generalitat que promueve la internacionalización del proceso soberanista. Para Duran, tanto el juez como Diplocat “hacen un gran daño” a los independentistas con sus posicionamientos. Tanto Convergència Democràtica como el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, discreparon abiertamente del dirigente de Unió.

El origen de las críticas de Duran está en una nota difundida por Diplocat en la que se hacía difusión de la suspensión de empleo y sueldo de tres años aplicada al magistrado Vidal por escribir un borrador de una eventual Constitución catalana.

Para el líder de CiU en el Congreso y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, el juez Vidal “se ha pasado años como tertuliano emitiendo criterios políticos y al hacer un proyecto de Constitución consagra su falta de respeto a la imparcialidad de un juez”.

A diferencia de otras ocasiones, tanto Convergència como el Gobierno catalán optaron por expresar su desacuerdo con Duran de forma moderada. El portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, afirmó que ni él “ni el Govern” de CiU comparten el punto de vista del democristiano, aunque subrayó que en ningún caso esta discrepancia afecta a la “unidad de acción” del ejecutivo en la política exterior. Desde CDC, el coordinador general, Josep Rull, también ha respaldado Santiago Vidal y ha expresado su “discrepancia cordial” con Duran.

Más allá de este nuevo bache dentro de CiU, el Gobierno catalán aprobó ayer una iniciativa muy similar a otra que puso en marcha en 2013 y que en aquel momento también provocó duras críticas por parte de Duran. La Generalitat editará un informe sobre el proceso de “recentralización” que en su opinión está llevando a cabo el Gobierno central. Homs explicó que este “libro negro” se ha decidido tras constatar que el Gobierno “no quiere dar ni agua” a Cataluña después del debate del estado de la nación de la semana pasada.

“El libro ayudará a entender y a constatar hasta qué punto las reglas constitucionales y competenciales han saltado por los aires, y al no conformarnos con esta situación, intentaremos que la gente tome conciencia de ello”, dijo Homs. “Algunos lo calificarán de victimista”, admitió el portavoz de la Generalitat antes de insistir en que el libro reflejará “un problema gordo que afecta a las personas”.

En 2013 la Generalitat elaboró un informe en el que enumeraba las “deslealtades” del Gobierno hacia las administraciones catalanas, en el que cifraba en más de 9.000 millones las deudas del Gobierno con Cataluña. Duran criticó el informe porque, dijo, nadie le había informado de su publicación.

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