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El exnúmero dos del PSC niega que enchufara a una excargo del tripartito

La alcaldesa de Montcada admite que se modificaron los requisitos para contratar la candidata

Dani Fernández, Manuel Bustos, Francisco Bustos y María Elena Pérez, en el banquillo.
Dani Fernández, Manuel Bustos, Francisco Bustos y María Elena Pérez, en el banquillo.

El ex número dos del Partit dels Socialistes (PSC), Daniel Fernández, ha negado hoy en el juicio que pretendiera enchufar a una excargo del tripartito en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac (Barcelona). En su declaración como acusado, Fernández, que dimitió la semana pasada como diputado, ha subrayado que se limitó a dar su "opinión" y a "colaborar" para buscar a un candidato para un "cargo de confianza" a petición de la alcaldesa, la socialista María Elena Pérez. Fue ella quien le propuso, dijo, a la candidata Carmina Llumà, que había ocupado un alto cargo en la Generalitat durante el tripartito de izquierdas.

Fernández se sienta desde hoy en el banquillo de los acusados junto al exalcalde de Sabadell, Manuel Bustos, y su hermano y concejal Francisco Bustos. Los tres están acusados de haber presionado a la alcaldesa –también procesada- para conseguir que Llumà fuera colocada en un puesto con una elevada remuneración de Montcada. "No tengo ningún interés particular ni como secretario de organización en este tema, no soy yo quien inicio el proceso", ha defendido Fernández. Esta misma línea siguieron los hermanos Bustos. “Nunca me he interesado en que se contratara a nadie”, ha añadido Paco Bustos, primer secretario del PSC en el Vallès Occidental Sur. Los cuatro están acusados de tráfico de influencias y el fiscal pide para ellos dos años de prisión.

El presunto enchufe se gestó durante la primavera de 2012 y queda patente en las llamadas telefónicas entre los implicados. Las conversaciones fueron intervenidas en el caso Mercurio, que indaga la presunta corrupción generalizada en torno al Ayuntamiento de Sabadell. El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha exhibido las llamadas en la vista oral, pero ninguno de los acusados ha querido reconocerlas (su defensa ha impugnado esa prueba).

En el proceso de selección para buscar al candidato de Montcada, Llumà fue descartada por una empresa que había elaborado un perfil psicotécnico. En una de las llamadas, Fernández dice: "Declaran no apta a nuestra candidata (...) Bueno, pues yo he dicho que cojan a la empresa y que al no apta le quiten el no". A preguntas de su abogado, Cristóbal Martell, el exdiputado ha matizado que la conversación con Bustos no fue más que "una escenificación y una teatralización". "Aparento ante Bustos, por una cuestión de relaciones internas en el partido, que tengo un papel que no puedo tener. En este mundo dices que has participado en cosas en las que no has participado".

También Paco Bustos ha buscado minimizar su poder. “Es imposible que yo mande nada porque no soy nadie para controlar a nadie”, ha asegurado el responsable comarcal. Llumà es la esposa del jefe de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Sabadell. María Elena Pérez ha admitido que en una visita Paco Bustos le comentó que Llumà se había presentado al concurso, pero ha querido marcar distancias con la cocapital vallesana. “Mi relación con Paco Bustos no es buena. A mi este señor no tiene que venir a decirme nada”, ha espetado.

No obstante, Pérez ha admitido que Dani Fernández no se mantuvo ajeno al proceso. Cuando el 15 de mayo la alcaldesa recibió el informe con el “no apta” de Llumà, pidió reunirse inmediatamente con el exdiputado “para comentarle la problemática que estaba surgiendo” con la candidata, ha admitido Pérez ante el juez.

Llumà finalmente es considerada “apta”. Este cambio se produjo, según la defensa, en una reunión que la alcaldesa mantuvo con la empresa de recursos humanos y cargos del Ayuntamiento, uno de ellos miembro del tribunal de selección. El encuentro se hizo el 18 de mayo para “aclarar los requisitos”, porque estos eran demasiado generales y “no se adecuaban a las necesidades del Ayuntamiento”, ha explicado la alcaldesa, quien ha admitido no haberse leído las bases del concurso aprobadas por el Gobierno municipal. Horas después de este encuentro, Pérez y Fernández se reúnen en la sede del PSC. Para la defensa esta cronología demuestra que el exdiputado no pudo influir en el cambio de valoración.

Con todo, en sus declaraciones Fernández y los Bustos han coincidido en que pensaban que se trataba de contratar un cargo de confianza de libre designación, que no requiere proceso de selección. "En todo momento", ha defendido Fernández, "yo estoy pensando que es un cargo de confianza". Manuel Bustos ha asegurado que sintió “sorpresa” y “desconcierto” por el tipo de proceso impulsado por Montcada.

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