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Ecologistas se opone al proyecto de Ángel León en El Puerto

El cocinero quiere instalar su nuevo restaurante en un edificio público

Vista del molino de mareas El Caño, donde Ángel León tiene la intención de montar su nuevo restaurante. Ampliar foto
Vista del molino de mareas El Caño, donde Ángel León tiene la intención de montar su nuevo restaurante.

Ángel León, con dos flamantes estrellas Michelin, aspira a dar un salto cualitativo en 2015. Su idea es abandonar el pequeño local que tanto éxito le ha dado en el centro de El Puerto de Santa María (Cádiz) y cambiarlo por un lugar único, un antiguo molino de mareas a las afueras de esta localidad gaditana. Pero Ecologistas en Acción se opone a su proyecto porque considera que este enclave natural, restaurado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y ahora bajo titularidad municipal, debería tener un uso público y no convertirse en un restaurante de lujo.

Ángel León fue Medalla de Oro de Andalucía 2014 por su contribución a la difusión de la gastronomía y la innovación con productos pesqueros. Ya entonces tenía intención de cerrar su recogido restaurante en la calle Puerto Escondido este mismo año. Pero en noviembre consiguió su segunda estrella Michelin. En medio de ese regocijo general alargó la vida de su pequeño local portuense, cerrado en enero y febrero. “En marzo, abriremos durante dos meses”, anunció. Fue en esa celebración cuando confirmó que su idea era trasladarse durante el mes de mayo al molino de mareas de El Caño, donde ha diseñado algo más que un restaurante. Un proyecto gastronómico que unirá la experiencia única de vivir el despesque —como el que difundió recientemente en el programa Top Chef de Antena 3—, la tradición salinera y la degustación en el plato de toda esa labor de rastreo del mundo marino en medio del paisaje de las marismas gaditanas.

El molino de mareas El Caño forma parte del patrimonio cultural del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, como testigo del funcionamiento de estas instalaciones hidráulicas que generaban energía en la provincia. La Subdirección general para la Protección de la Costa encargó a Acciona y Freyssinet su restauración con una inversión de 800.000 euros y, tras culminarse los trabajos, la Consejería de Medio Ambiente, con competencias en estos suelos de dominio público marítimo terrestre, autorizó al Ayuntamiento de El Puerto de Santa María a convocar un concurso público acorde con un plan de usos para divulgar sus excelencias y garantizar visitas.

Del grano a la alta cocina

El molino de mareas de El Caño empezó a funcionar en 1819, según Julio Molina Font, autor de un estudio de estas instalaciones hidráulicas que servían para triturar el grano aprovechando la fuerza de las corrientes. Su recuperación era parte de un proyecto más amplio para mejorar toda la zona con una ruta de senderos, un embarcadero, dos puestos para pesca, un centro de interpretación de las salinas y el parque natural.

Paro la situación económica actual no es la misma que cuando se plantearon estos trabajos. Ninguna Administración está dispuesta a asumir el mantenimiento del edificio. Por eso el Ayuntamiento de El Puerto y la Junta acordaron abrir un concurso público para que una empresa lo explotara. Y Ángel León se interesó por este inmueble de dos plantas y casi mil metros cuadrados. El plan de usos permite desarrollar la idea de León como un restaurante, dentro de un proyecto de investigación de las salinas, los esteros y la innovación gastronómica.

Los ecologistas reprochan a Ángel León que antes de que se convocara el concurso para entregar la concesión ya se hubiese fotografiado en su interior y haya permitido que se difunda el nombre que le quiere poner: El Molino de Aponiente.

Las declaraciones del conocido como chef del mar permiten augurar que su empresa Mar Cristal Marilum optará a ese concurso, que acaba de iniciar fase de alegaciones. Y es ahí cuando ha intervenido Ecologistas en Acción. En un documento de siete folios presentado ya ante el Ayuntamiento rechaza toda la tramitación realizada. “El procedimiento de licitación no ha respetado los principios de publicidad, objetividad, imparcialidad, transparencia y concurrencia competitiva de la ley de Costas. El procedimiento ha sido dirigido por la empresa de Ángel León”, reza este documento, que reúne hasta 12 alegaciones. “El alcalde se ha reunido con el chef antes de convocar el concurso”, critica el portavoz Juan Clavero.

“El Ayuntamiento es sólo un intermediario ante la Junta para la obtención de la concesión de ocupación. Una inversión tan alta de Costas debería hacer que este edificio tuviera una actividad cultural y docente en beneficio de la colectividad y no para un uso exclusivo de un empresario”.

León defiende que su proyecto es más que un restaurante. Lo ha llegado a definir como un laboratorio gastronómico. El pliego de condiciones también contempla que durante los dos meses que cierre se permitirán las visitas gratuitas al edificio y se organizarán periódicamente excursiones de escolares. También pretende funcionar como sede para la investigación y vivero de empresas. Las Administraciones han justificado la necesidad de adjudicarlo a un tercero en el alto riesgo de deterioro si no hay un concesionario que se encargue de cuidar el conjunto diariamente.

Pero para los ecologistas estos argumentos no son válidos. No está claro quién pagará las excursiones de los escolares, no se garantiza la libre disposición de un edificio restaurado con el dinero público y los usos como restaurantes y la necesidad de acometer obras de canalizaciones y tuberías podrían ser incompatibles con el Plan General y las normas de protección de estos suelos, según el colectivo. Será el Ayuntamiento el que resuelva en enero si atiende o no estas alegaciones.