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La crisis duplica la población de clase baja en Barcelona en siete años

Los vecinos con menos ingresos han pasado del 22% al 42% desde 2007

Bajan las rentas del trabajo y las ayudas sociales mientras crecen las del capital

Protesta de los vecinos de Nou Barris, el pasado 11 de diciembre.
Protesta de los vecinos de Nou Barris, el pasado 11 de diciembre.

Desde que en 2007 estallara la crisis económica, y pese al auge del turismo y la marca Barcelona, la pobreza se ha extendido con fuerza en la ciudad. Un efecto que está provocando un aumento de la brecha social: pobres cada vez más pobres y ricos más ricos. Una dinámica que no le ha sido ajena a la clase media, parte de la cual ha pasado a engordar el grupo de los que menos tienen. Según revela un estudio del Ayuntamiento, un 41,8% de los barceloneses eran de clase baja en 2013, mientras que siete años antes, cuando comenzó la crisis, este grupo representaba un 21,7%. La clase media, por su parte, ha pasado del 58% al 44% en este plazo de tiempo. Y aunque la clase alta también ha bajado —del 20% al 14%—, aquellos que forman la denominada “muy alta” han crecido notablemente al pasar del 7,5% al 10,7%.

El fenómeno se explica por la diferencia, cada vez mayor, en la distribución de la riqueza. Mientras las rentas del trabajo y las ayudas sociales se han desplomado por el crecimiento galopante del paro y la dureza de los recortes, Barcelona ha visto como en 2013 se dispararon las rentas de capital por la subida de los activos financieros, beneficios empresariales y cotizaciones bursátiles. Unos cambios que, según las conclusiones del estudio, perjudican a las familias que viven de las rentas del trabajo y a las que tienen como único sustento el subsidio del desempleo, pero que han “beneficiado” a aquellos que tiene rentas de capital. A la caída de ingresos de las clases bajas hay que sumar, según el Consistorio, un aumento en la presión fiscal que ha provocado que los ciudadanos con menos ingresos sufran proporcionalmente una caída mayor de la renta disponible.

El Ayuntamiento asegura que el aumento de la desigualdad en Barcelona no es exclusivo de la ciudad, sino un fenómeno “global”, fruto de un “efecto combinado de la globalización, el desarrollo tecnológico, y factores económicos y políticos”.

Las clases ‘muy altas’ pasan del 7,5% al 10,7% en los últimos siete años

A pesar de que no todas las clases de la ciudad han visto reducir sus ingresos, la renta media per cápita no ha parado de caer desde 2009, último ejercicio en el que se registró un aumento. Hace cinco años la renta familiar disponible per cápita era de 19.900 euros, mientras que en 2013 fue de 18.800, un descenso del 5,5%.

Pero el peso de la caída de los ingresos la han soportado los distritos más pobres de la ciudad, mientras los más ricos aguantaban los efectos de la crisis. Las diferencias de renta disponible volvieron a crecer el pasado año. Los vecinos de Sarrià-Sant Gervasi dispusieron entonces de 3,3 veces más recursos que los de Nou Barris. El año pasado esta diferencia era de 3,1 en 2012, y de 2,5 hace siete años.

El informe, sin embargo, va más allá y pone el foco en los barrios. Así, se ve que la renta del más rico, Pedralbes, es 6,3 veces mayor que el del más pobre, Trinitat Nova. Mientras una familia de Les Corts contaba con 2,44 veces la renta media de la ciudad, la de Nou Barris tuvo el 0,38. Traducido en euros, esto supone que por cada 100 euros de los que dispuso un vecino medio, el de Pedralbes atesoró 244 y el de Trinitat Nova 38.

Forn vincula el paro de algunos barrios con la falta de formación

Como ya sucediera en otros años, los distritos de Gràcia (105,2), L’Eixample (116,4), Les Corts (140,3) y Sarrià-Sant Gervasi (186,7) tienen una renta superior a la media de la ciudad. En el lado de los desfavorecidos se mantienen Sant Martí (80,6), Horta Guinardó (77,9), Ciutat Vella (77,2), Sants-Montjuïc (75,3), Sant Andreu (74,4) y Nou Barris (56,2).

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Joaquim Forn, se congratuló porque siete de los diez distritos “mejoraban” su renta respecto a la media de la ciudad. De los siete, cuatro son los que ya eran más ricos.

Ante este panorama, Forn quiso recordar el “esfuerzo” económico que ha hecho el Consistorio en los distritos más pobres para revertir la situación. Según datos presentados en el informe, durante el mandato de del actual alcalde, Xavier Trias (CiU), el Ayuntamiento habrá centrado los 1.712 millones de euros de inversiones previstas en Ciutat Vella (2.108 euros por habitante), Sant Martí (970 euros) y Nou Barris (969 euros). A diferencia de los distritos más ricos como Sarrià-Sant Gervasi, que apenas recibirá 621 euros de inversión por habitante.

Forn sacó a relucir los Presupuestos aprobados el pasado viernes con el aval de PSC y UpB (marca en Barcelona de ERC). Las cuentas del Consistorio prevén destinar 281,1 millones de euros a “gastos de protección y promoción social”. El teniente de alcalde recalcó que, en cuatro años, el presupuesto para políticas sociales “ha aumentado un 43,8%”, y Nou Barris, el distrito con menos renta y que recientemente ha protagonizado las protestas más visibles contra el Ayuntamiento por la situación de pobreza que viven, recibió el 20% del total de ayudas económicas que se reparten en la ciudad.

Poniendo el foco en los barrios más desfavorecidos, el teniente de alcalde relacionó los problemas de paro con la “falta de formación de sus habitantes”. En este sentido, Forn aseguró que en estas zonas más castigadas por la crisis económica “ya se están registrando datos positivos en educación, por lo que en un medio plazo podremos ver sus efectos”.