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Toni Albà y la madre de Brian

El actor bromea en el teatro Regina con la historia sagrada al estilo Monty Python

Toni Albà vuelve hoy al escenario de algunos de sus más sonados éxitos, el Jove Teatre Regina de Barcelona, donde triunfó con Brams o la kumédia dels errors (con Sergi López) o L'ombra para representar otro de sus espectáculos, este de pertinente cariz navideño, pues se representan en él, adaptadas, escenas icónicas de los Evangelios. Histèria sagrada, de la que es autor y director Albà y que protagoniza mano a mano con Fermí Fernandes, es una incursión más del iconoclasta e irreverente actor en la prolija materia religiosa.

Albà ya ha realizado adaptaciones de Els pastorets (no tan canónicas como las que se ofrecen estos días por toda Cataluña —véase la noticia de abajo—): ha estrenado en catalán The Messiah, de Patrick Barlow, y es autor de una adaptación de La Biblia de los Monty Python, de los que es rendido admirador, sobre todo, ya que estamos en el género, por La vida de Brian. De hecho cualquiera que le vea caracterizado de la Virgen María en Histèria sagrada percibirá la influencia de la madre de Brian, Mandy, aquella promiscua y requetefea feminista hebrea a la que encarnaba Terry Jones...

“Sí, sí”, rie Albà, “soy extraordinariamente devoto de los Monty Python, los descubría en La vida de Brian, precisamente, adoro su humor absurdo que sigue provocando sacudidas hoy. Juntan el teatro de calle, la mímica, el clown, el cine y los juegos de palabras. Recuerdo números tronchantes como el del partido de fútbol entre filósofos griegos y alemanes, con la pelota parada y todos pensando, hasta que Arquimides grita “¡eureka!”, arranca con el balón y marca gol. Sensacional”.

Histèria sagrada, que lleva largo tiempo girando pero no había desembarcado aún en Barcelona, tiene un argumento metateatral. “Resulta que alguien ha robado la talla del Niño Jesús de Trona y Mosén Dalmau, prior de la orden de Sant Hams y rector del convento de Steer, en Holanda” (Hamsteer, por si no lo han pillado) “recibe el encargo de investigar qué está pasando en el mundo religioso para entender porqué se están perdiendo los valores morales y espirituales”. Dalmau (Fernades) decide elaborar una conferencia educativa y una representación de la llegada del Mesías para que los feligreses de la congregación hamsteriana reencuentren los orígenes de la religión. Para ello contará con la asistencia de Antòniu, profesor de ciencias naturales y ex borrachín en proceso de rehabilitación espiritual. Juntos, el mosén y el chiflado profesor se entregan a reconstruir escenas de la historia de la cristiandad “desde el momento en que se conocen José y María hasta el nacimiento del Niño Jesús”, con contínuos cambios se vestuarios y personajes. “Hay escenas muy locas, como la búsqueda de posada o el lío con un romano obsesionado con el empadronamiento”. En el interín, el religioso y el profesor discuten como partidarios del creacionismo y el darwinismo.

Albà revela que la trama incluye algunos “problemas muy actuales de la Iglesia que tienen que ver con Granada”.

Es, señala el cómico, “humor de caña, nada blanco”, pero que “no ofende”. De hecho, explica, “han venido a vernos moséns que confesaban acudir con cierta aprensión y luego se lo han pasado bomba”. Albà considera que hoy en día todo el mundo está curado de espanto. “El problema es nuestro en la representación para aguantarnos la risa, hay mucho espacio para la improvisación y nos sorprendemos uno a otro”.

Histèria sagrada permanecerá en principio en el Regina hasta el 4 de enero. Recurrente y afamado imitador de Juan Carlos I, Albà no se siente particularmente huérfano por la abdicación regia. Se declara entusiasmado con el proceso soberanista. “Creo que irá adelante, ahora toca el juego político, los pactos y acuerdos”, dice, poniéndose, ahora sí-sí, serio.