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Los robos de obras de arte han disminuido gracias a la prevención

La Guardia Civil organiza un seminario para luchar contra el tráfico de bienes culturales

El comandante Jesús Gálvez este martes durante el congreso. Ampliar foto
El comandante Jesús Gálvez este martes durante el congreso.

Bajo las aguas del litoral español se extiende un vasto cementerio de galeones y carabelas de mástiles consumidos. En sus corazones albergan una fortuna muy codiciada por las empresas cazatesoros. Pero el primer paso, incluso para el expoliador, es investigar para saber dónde están los pecios. Centros como el Archivo de Indias (Sevilla) se convierten entonces en lugar de peregrinación por ser uno de los registros internacionales más importantes sobre barcos hundidos.

Por este motivo la capital hispalense ha sido la elegida para albergar el seminario internacional Lucha operativa contra el tráfico ilícito de bienes culturales que comenzó este lunes y terminará el miércoles y que está organizado por la Guardia Civil. El congreso reúne a expertos en patrimonio histórico de países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Bélgica o Rumanía. Ninguno de ellos quiso atender a los medios de comunicación.

El objetivo de esta colaboración entre nacionalidades es estrechar lazos con estos investigadores para actuar juntos y frenar los delitos contra bienes culturales. "Hay dos grupos claramente diferenciados. Por un lado están los países del sur de Europa, como Portugal, España, Francia e Italia. Somos los que tenemos más patrimonio histórico y sufrimos más robos de obras de arte", explica el comandante y jefe del Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Jesús Gálvez.

Nos preocupa porque el patrimonio subacuático de España posiblemente sea el más rico del mundo

Jesús Gálvez, comandante

En la otra cara de la moneda se encuentran los países con un mayor comercio de obras de arte, sería el caso de Estados Unidos, Reino Unido, el norte de Francia, Holanda, Bélgica y Alemania. "Se trata de ver cómo podemos colaborar por el beneficio mutuo. Ellos tampoco quieren que en su mercado entren bienes sustraídos, no les da buena reputación", añade el comandante.

Este grupo de la UCO trabaja cinco tipos de delitos relacionados con el patrimonio: el expolio terrestre, el submarino, el robo de obras de arte, el contrabando (es el intento de sacar bienes culturales de un país sin permiso de exportación) y la falsificación. Sin embargo, en los últimos años la arqueología submarina se ha visto más amenazada debido a las nuevas tecnologías. "Cada vez se puede llegar más lejos", apunta el comandante. Los robos de obras de arte han disminuido porque las Administraciones han dado pasos para la prevención y una gran parte del patrimonio histórico está inventariado, según explica Gálvez.

Además, extraer el tesoro de un barco hundido es una operación sencilla si se realiza sin cuidado y sin utilizar la metodología científica. "No es lo mismo llegar y destrozarlo todo que sacarlo poco a poco", matiza el experto, quien pone el ejemplo de la empresa Odyssey, que expolió la fragata Nuestra Señora de la Mercedes en solo 24 horas. "Nos preocupa porque el patrimonio arqueológico subacuático de España posiblemente sea el más rico del mundo. Por ello ponemos todos nuestros medios tecnológicos y humanos a la disposición de las autoridades de cultura para protegerlo", asegura Gálvez.

Para el comandante el patrimonio histórico tiene mucha trascendencia porque se siente como propio. "Lo más bonito que hay es cuando recuperas una talla que le fue sustraída a un pueblo hace años. Allí no se juntan todos los sacerdotes de la diócesis, se juntan todos los vecinos, porque lo sienten como suyo y porque a esa talla han rezado toda la vida sus padres y sus abuelos", sentencia Gálvez.