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Junqueras se resiste a unirse al plan de Mas para la secesión

ERC rechaza que la independencia se deba negociar durante un año y medio

El plan de Artur Mas para alcanzar la independencia de Cataluña en un año y medio ha sido recibido con escaso entusiasmo entre los partidos soberanistas catalanes más allá de Convergència Democràtica, la formación del presidente de la Generalitat. Esquerra Republicana, el principal destinatario de la petición de Mas de formar una gran candidatura independentista ante unas eventuales elecciones anticipadas, evitó ayer comprometerse con el proyecto del president. El líder de ERC, Oriol Junqueras, sí dijo que espera poder alcanzar acuerdos, pero evitó dar garantías a Mas por las diferencias de criterio que mantienen sobre cómo alcanzar la independencia.

En el Parlamento autónomo, con Mas delante, Junqueras afirmó: “El objetivo debe ser el de sumar y encontrar la fórmula que nos permita sumar más”. Se mostró “seguro” de que puede haber un acuerdo si la negociación se basa en este objetivo. Es decir, los republicanos se sentarán a negociar con el presidente catalán a partir de la próxima semana, pero aspiran a aplicar cambios importantes a la propuesta de Mas.

El presidente de ERC tiene su propio plan, que detallará el 2 de diciembre en una conferencia a la que precisamente ha invitado a Artur Mas. La gran diferencia entre el proyecto de ERC y el de CDC es que los republicanos quieren que Cataluña y sus instituciones actúen como un país independiente desde el primer día en caso de que el próximo Parlamento catalán tenga mayoría absoluta independentista. Esto supondría crear los ministerios de Exteriores y de Hacienda, entre otros, tramitar una ley de la Seguridad Social y de Hacienda y solicitar el ingreso de Cataluña en las organizaciones internacionales.

Iniciativa y la CUP también marcan distancias con una eventual lista única

El plan de Mas, en cambio, consiste en “comunicar” a las instituciones del Estado la voluntad de constituir un estado independiente y abrir negociaciones formales durante 18 meses para pactar esta independencia. Coincide con ERC en la necesidad de aprovechar este tiempo para crear lo que Convergència denomina “estructuras de Estado”, como una Agencia Tributaria.

La segunda gran diferencia entre el plan de Mas y el de Junqueras es cuándo se declara la independencia efectiva. Mas cree que antes de declararla se deberían celebrar unas segundas elecciones (teóricamente a finales de 2016) con dos urnas: una para votar sí o no a la independencia y otra para elegir el nuevo Parlamento. Junqueras, en cambio, defiende que una mayoría independentista en las inmediatas elecciones —las que Mas ha avanzado que convocará si logra una lista unitaria independentista— ya sería suficiente para comenzar a actuar como país independiente. Según el plan de ERC, los catalanes ya no votarían de nuevo en un referéndum de independencia, sino que se limitarían a ratificar o no la Constitución catalana que se elaboraría en la próxima legislatura. Si esa ley fundamental fuera aprobada, se consideraría una ratificación, de facto, de la nueva república catalana. Junqueras no ha aclarado qué ocurriría si, llegados a ese punto, el proyecto de constitución es rechazado.

La ANC defiende por “valiente” la propuesta del presidente catalán

El president hará una ronda de contactos con los partidos soberanistas la próxima semana para ver qué grado de apoyo tiene su proyecto. Ayer dijo estar abierto a cambios para facilitar el acuerdo. Su intención es no convocar elecciones anticipadas si no puede forjar una lista, al menos con ERC, con ciertas garantías de lograr la mayoría absoluta. En esta candidatura las siglas de los partidos quedarían relegadas y los puestos destacados los ocuparían personas de la sociedad civil.

Precisamente los únicos que ayer celebraron el plan de Mas fueron la Asamblea Nacional Catalana y la Asociación de Municipios para la Independencia, que podrían estar representados en esta lista electoral. La presidenta de la ANC, Carme Forcadell, calificó de “valiente” la propuesta de Mas y dijo que pone “muy difícil” a Junqueras rechazar una candidatura conjunta. El presidente de la asociación de municipios independentistas, Josep Maria Vila d’Abadal, incluso animó a Mas a que ceda el primer y el segundo lugar de la lista a Carme Forcadell y a la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals.

En el resto del arco soberanista, ICV se distanció del plan de Mas porque entiende que carece de programa social. La CUP se mostró abierta a estudiarlo, pero cuestionó que los partidos soberanistas puedan sumar más escaños presentándose juntos a las elecciones que haciéndolo por separado.

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