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El PP intenta “recuperar la iniciativa” en Cataluña y “explicarse mejor”

Sánchez-Camacho ve a la Generalitat “paralizada” por el desafío soberanista

El PP catalán rechazó ayer la propuesta que la Generalitat planteó pública e informalmente anteayer al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para que se entreviste con Artur Mas durante su visita a Barcelona, el próximo día 29. “Creo que no son las formas ni el momento. Rajoy va a un acto de partido”, afirmó la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez-Camacho, tras reunirse con la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, para “coordinar los mensajes sobre Cataluña”.

El PP, que cree que el proceso soberanista “ha tenido paralizado al Gobierno de la Generalitat durante dos años”, considera que el Ejecutivo “ha hecho lo que tenía que hacer” y que ahora toca “que la justicia actúe”, en referencia a la anunciada querella de la Fiscalía contra Mas por el 9-N.

Los populares catalanes pretenden ahora “hacer un esfuerzo añadido”

Las direcciones nacional y catalana del partido opinan que deben “explicar más y mejor” el trabajo y las medidas que la formación está impulsando en esa comunidad autónoma, centradas, dicen, “en resolver los verdaderos problemas” de los ciudadanos ante la “parálisis” de la Generalitat, a la que ven volcada solo en el “desafío” separatista. El objetivo del PP debe ser “recuperar la iniciativa política” porque los catalanes están “hartos” de que solo se hable de la consulta.

Sánchez-Camacho presentó ayer ante Cospedal, los vicesecretarios Carlos Floriano y Javier Arenas; el jefe de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, y los portavoces parlamentarios en toda España un informe de la situación catalana en el que apuesta por “superar el 9-N” y divulgar “los beneficios para los catalanes de la agenda reformista del Gobierno”.

El PP busca ahora una fórmula para lanzar mensajes positivos y ofrecer un proyecto atractivo a los catalanes, pero, mientras lo construye, y a la espera de lo que diga Rajoy en su viaje a Barcelona, defiende la actuación de la fiscalía como un signo del que “el Estado de derecho funciona”.

Antes de que la Junta de Fiscales apoyase ayer de forma mayoritaria a Eduardo Torres-Dulce en su iniciativa de querellarse contra Mas, el presidente del Gobierno había pedido respeto. “Lo que haga la fiscalía en el ejercicio de su autonomía yo lo voy a respetar, sea una cosa o la otra. Creo que es la mínima obligación que tengo como presidente del Gobierno y me gustaría que todo el mundo lo hiciera también”, dijo Rajoy en los pasillos del Congreso, tras mantener un corto pero intenso debate con Pedro Sánchez sobre la propuesta de reforma constitucional del PSOE.

Rajoy recogió parcialmente el guante de la Generalitat sobre una hipotética reunión con Mas. “Estoy dispuesto”, dijo en referencia a la posibilidad de hablar con él sobre el documento de los 23 puntos que le entregó hace meses el presidente catalán, pero no mucho más. Es decir, precisó: “Sobre los temas que sean de interés para los ciudadanos”.

Los populares catalanes pretenden ahora “hacer un esfuerzo añadido” para llevar su mensaje tanto al Parlament como a los municipios de la comunidad en los que gobierna. “Queremos trasladar que el presente y el futuro de Cataluña pasa por España”, sintetizó Sánchez-Camacho.

La dirigente catalana subrayó que Rajoy lanzará en su visita a Barcelona “un mensaje de integridad, de unidad, de recuperación de la convivencia y de trabajo conjunto para salir de la crisis” pensado para “la Cataluña plural, la de los 7,5 millones de catalanes”.