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Trias exhibe las bondades de la secesión para Barcelona antes del 9-N

Los asesores del alcalde sugieren que tenga competencias en sanidad y educación

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ayer recibiendo el 'Libro blanco'. Ampliar foto
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ayer recibiendo el 'Libro blanco'.

Los asesores a los que el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, encargó un informe sobre la capitalidad de la ciudad en una Cataluña independiente recomiendan que esta tenga competencias en educación y sanidad, la desaparición de la Guardia Urbana, juzgados en los distritos y la sede del Tribunal Superior de la República. Estas son algunas de las sugerencias del libro Libro Blanco, Barcelona, Capital de un nuevo Estado, que fue presentado ayer en el Saló de Cent.

El libro consta de 137 artículos y 11 ilustraciones en los que el Ayuntamiento ha gastado unos 50.000 euros. La idea inicial era contar con 40 expertos, pero han acabando siendo 147 para un documento de 834 páginas. Entre los autores hay desde profesores o catedráticos de universidad hasta nombres de la cultura, periodistas, juristas, expertos en entidades sociales y vecinales o técnicos del propio Ayuntamiento.

Las profesoras de la Universidad de Barcelona Núria Bosch y Marta Espasa apuestan por una administración descentralizada en tres niveles: central (estatal), intermedio (veguerías) y local (ayuntamiento). Barcelona sería capital de veguería y podría tener competencias en educación y sanidad. Para sufragar su coste, Bosch y Espasa sugieren una reforma de la financiación local en la que la capital debería tener una “mayor autonomía fiscal” y una cesta de impuestos en la que de deberían predominar el IBI y el IRPF.

En el terreno de la inversión extranjera, el catedrático de la Universidad Pompeu Fabra Oriol Amat advierte de que Barcelona puede encontrarse con empresas que segreguen parte de su actividad o bien la sede social a Madrid, si bien otras podrían llegar para estar más cerca del mercado catalán. Eso sí, avisa de que “a corto plazo” puede “jugar negativamente” el “elevado grado de incertidumbre sobre cómo evolucionará el proceso soberanista”. Si la situación actual se prolonga, las multinacionales podrían “congelar sus decisiones de inversión”.

El actual gerente de Seguridad del Ayuntamiento, Joan Delort, apuesta por que todas las funciones policiales las asumiera un solo cuerpo, el de los Mossos, que se apoyarían en los recursos e instalaciones de las actuales policías locales. El magistrado Santiago Vidal es partidario de centralizar los juzgados de una Cataluña independiente en la Ciutat de la Justícia, convertir la actual Audiencia Provincial en el Tribunal Supremo de la República catalana y crear 25 juzgados de distrito.

El libro blanco se presentó en un acto en el Saló de Cent del Ayuntamiento que recreaba la Barcelona de 2024 y en la que algunos autores contaban las bondades de la Barcelona independiente respecto a la de ahora. La teseriana Victòria Molins, por ejemplo, dibujó un panorama en el que la desigualdad se había reducido. “Había africanos [en 2014] que llevaban carritos con chatarra. Y de eso hoy nada”, decía antes de afirmar que la independencia había conllevado el fin de la corrupción.

Manresa y los 'hípsters'

¿Debe ser Barcelona la capital de una Cataluña independiente? No necesariamente. En el informe, el economista Miquel Puig recuerda que la creación de estructuras de Estado arrastraría a unas 150.000 personas más a la ciudad, por lo que recomienda llevar la capital administrativa a otra ciudad. Puig plantea la posibilidad de que esta la asumiera Manresa, aunque ello supondría mejorar los accesos ferroviarios.

El periodista Antoni Bassas considera que si Barcelona fuera la capital de un Estado independiente sería “la ciudad completa, definitiva”, que aspiraría a convertirse en la Silicon Valley del Mediterráneo. “La población joven, abierta y creativa crecería, muy en la línea Stay hungry, staly foolish. La siguiente mutación del hipster podría empezar en Barcelona en lugar de Williamsburg”, añade.