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EL DEBATE PARLAMENTARIO DE LAS CUENTAS PARA 2015

La oposición muestra su vertiente más pactista ante los Presupuestos

A cinco meses de las elecciones ninguna formación salvo UPyD se desmarca

El socialista José Antonio Pastor este miércoles en el Parlamento vasco.
El socialista José Antonio Pastor este miércoles en el Parlamento vasco.

La imagen de colaboración y disposición al diálogo de todos los partidos políticos vascos —salvo UPyD— ante el trámite parlamentario que iniciaron este miércoles los Presupuestos para el próximo año, es inusual y posiblemente un caso único.

La habitual crítica general se ha transformado en una demanda explícita de llegar a acuerdos por parte del PP, y de EH Bildu, que se suma a la ya evidente del PSE, que este mismo miércoles celebró que las cuentas tienen los mimbres adecuados para comenzar de forma inminente una negociación más en serio.

Frente a las primeras cuentas de Urkullu que tuvo que prorrogar, y las segundas, que finalmente fueron pactadas con el PSE pero en medio de fuertes críticas del resto, las de 2015 arrancan con una buena disposición, aunque seguramente condicionada por las necesidades electorales de cada formación.

El PP necesita apoyo para sacar sus cuentas adelante en la Diputación Foral de Álava y en el Ayuntamiento de Vitoria, y a EH Bildu, le pasa lo mismo en Gipuzkoa. El PSE no tiene urgencias presupuestarias, pese a lo cual, y al castigo electoral que sufrió en las europeas, pasando de tener un apoyo del 27,78% en 2009 al 13,78%, mantiene su apuesta por garantizar la estabilidad presupuestaria del PNV, como una manera de garantizar el crecimiento de las principales partidas que soportan el sistema vasco de protección social.

EH Bildu dice que se va a “dejar la piel” por mejorar el proyecto

De hecho, las únicas partidas que crecen por encima del 4,1% porcentaje en el que se incrementa la capacidad de gasto, son las referidas a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) con un 19,9%, y algunas otras dedicadas a la promoción del empleo. Ni siquiera las inversiones, que apenas si superan el 3,1%.

Para el PSE, los 150 millones de incremento del gasto que exigieron al Gobierno, se van a “trasladar al empleo, al mantenimiento de los servicios públicos, al aumento del apoyo a los que más lo necesitan y a las familias en general”, además de a las ayudas a la cooperación.

El parlamentario de EH Bildu Oskar Matute dijo que su grupo político se va a “dejar la piel” por conseguir que el presupuesto no contenga los recortes que se atisban, si se queda como está, y que afectarán “a los de siempre” en capítulos como Osakidetza y Educación, o las AES (Ayudas de Emergencia Social) y en todo lo relacionado con las ayudas a la conciliación.

Matute, que interpretó la disposición del PSE a pactar esos presupuestos como un intento de “evitar frenar su descenso a la irrelevancia política” se ofreció, sin embargo, para superar unas cuentas continuistas, que no tienen “ni valentía ni coraje” para superar los esquemas de años anteriores.

El portavoz de la izquierda abertzale en el Parlamento preguntó a los dirigentes del PSE si creen que con los 150 millones que ha exigido a cambio de su respaldo van a lograr parar “los recortes en esas áreas”.

El lehendakari, Iñigo Urkullu respondió a EH Bildu desde México, donde está de viaje oficial, que no hay recortes en el proyecto que presentó el consejero de Hacienda, Ricardo Gatzagaetxebarria, y que deja al Ejecutivo con una capacidad de gasto de 10.639 millones de euros. Según dijo “una parte importante” se dedicarán a la internacionalización de las empresas a través de la estrategia Basque Country.

El PP teme que

el pacto PNV-PSE

se traslade a Álava

y a Vitoria

“En época de bonanza podemos arriesgarnos y algunas veces podemos permitirnos el lujo de no acertar. Ahora, en esta situación de crisis, tenemos que arriesgarnos pero no podemos fallar”, argumentó, como una manera de apuntalar el hecho de que no incorporan inversiones especialmente dotadas para generar empleo.

Al PP le preocupa que la alianza PNV-PSE pueda trasladarse a las instituciones alavesas, —como criticaron que ya ha sucedido en el Ayuntamiento de Bilbao—. La secretaria general del PP vasco, Nerea Llanos, emplazó al Gobierno a buscar “un consenso más amplio” que la seguridad que le proporciona el PSE.

En ese contexto reclamó que el debate sobre las cuentas no se convierta en “un teatrillo” para realizar “un trueque político” y ofreció “toda su voluntad de entendimiento” para llegar a acuerdos. La formación ya ha solicitado un encuentro con el PNV con el objetivo de ver qué “aportaciones podemos hacer entre todos”.

El portavoz de UPyD, Gorka Maneiro, fue el único que anunció que “salvo sorpresa mayúscula” no va a apoyar los presupuestos del Gobierno autonómico para 2015, en la votación que se producirá una vez concluida toda la tramitación el próximo 23 de diciembre.