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El amor y el arte se funden para dialogar con el sida

Artistas sensibilizados con el VIH exponen en la Suñol

Larry and Bobby Kissing Ampliar foto
Larry and Bobby Kissing

El concepto de separación inevitable entre dos personas, la irrevocabilidad de la enfermedad, la soledad que nunca es sencillamente la condición del uno, más bien la imposibilidad y ausencia de los dos juntos, la consciencia de que una relación tenga que llegar necesariamente a su fin. Estas son las claves para comprender Perfect Lovers, arte en tiempos de sida, la exposición que hasta el próximo 24 de enero muestra la Fundación Suñol que aglutina la obra de importantes artistas que siempre han mantenido un compromiso constante con temas relacionados con el sida, no solo para sensibilizar a la sociedad sino también para desmontar los abundantes estereotipos que han acompañado tradicionalmente a los afectados por el síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

“Toda la exposición, que pretende hacer difusión de las realidades de esta enfermedad mediante el lenguaje del arte, está basada en obras históricas que en su conjunto dibujan una poesía delicada y frágil para hablar del sida”, afirma Hilde Teerlinck, directora de la asociación francesa FRAC Nord-Pas de Calais y comisaria de la muestra, que está organizada conjuntamente con la Fundación ArtAids, instituida en 2006 en Holanda —instalada en Barcelona a finales de 2008— por el escritor y coleccionista de arte Han Nefkens, seropositivo desde 1987.

El lenguaje del

arte quiere difundir

las realidades de

la enfermedad

El título de la muestra procede de una de las obras más famosas y apreciadas del artista cubano Félix González-Torres. En su instalación de 1991, Untitled. (Perfect Lovers), dos relojes idénticos — de esos típicos de cocina, más bien grandes— están fijados a la pared, sincronizados exactamente a la misma hora y cercanos como una pareja de amantes. No se sabe cuándo, pero de repente empezarán a perder sincronía hasta que la fuerza implacable del tiempo llegue a separarlos definitivamente. O posiblemente hasta que uno de los dos relojes se detenga mientras que el otro siga su camino. “La obra de González-Torres quiere representar a dos personas que se aman y que intentan, pese a las dificultades y a la enfermedad, sincronizar sus historias y crear una armonía. Sin embargo no siempre es fácil lograr tener el mismo tiempo”, ha asegurado Teerlinck.

Escultura, fotografía, instalaciones con diferentes materiales y de varios formatos. Dentro del espacio de la Fundación Suñol se muestran otros autores distinguidos como el cordobés Pepe Espaliú, Derek Jarman, Peter Hujar, Robert Gober, Robert Mapplethorpe y la fotógrafa estadounidense Nan Goldin, que organizó la primera gran muestra sobre el sida en Nueva York en 1989. “Queríamos enseñar lo que se hizo en los años ochenta y noventa y construir un diálogo que pusiera en comunicación a los artistas que vivieron aquella época con otros contemporáneos”, precisa Han Nefkens. Justo la Fundación ArtAids, del mecenas holandés, ha encargado obras a artistas actuales como Keren Cytter, Willem de Rooij y Eulàlia Valldosera que por vez primera tendrán la posibilidad de exhibir su producción inédita.

La exposición prevé también un proyecto pedagógico especial realizado por el investigador y educador de arte Javier Rodrigo, el programa de mediación Otras voces: visitas dialógicas, que contará con visitas guiadas por personas relacionadas con el trabajo social para crear un grupo activo y dinámico.