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Dos contra la corrupción

La Fiscalía Anticorrupción investiga siete casos que sacuden Valencia

Las pesquisas descansan sobre dos fiscales complementarios y con pocos medios

El fiscal Vicente Torres.
El fiscal Vicente Torres.

Los dos hombres destinados a la primera línea de la lucha contra la corrupción en Valencia piden ayuda. Jesús Carrasco y Vicente Torres son los delegados de la Fiscalía contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada. Sobre sus hombros descansa la mayor parte de los casos que sacuden la comunidad autónoma. Fórmula 1, Torres; Gürtel, Carrasco; Cooperación, Carrasco y Torres; Ràdio Televisió Valenciana, Torres; la etapa de Rafael Blasco al frente de Sanidad, Torres; Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, Torres, y el asunto de las facturas en los cajones del Consell por importe de 1.800 millones de euros, que distorsionó el dato de déficit español y ha llevado a la Comisión Europea a abrir una investigación propia, Torres.

Los fiscales lo deslizaron en verano. Y sus superiores en Valencia, la fiscal jefe provincial, Teresa Gisbert, y el fiscal superior de la Comunidad Valenciana, Antonio Montabes, acaban de manifestarlo en público. No dan abasto y la represión de la corrupción en Valencia requiere, al menos, un delegado más.

Torres (Valencia, 1974) colabora, además de en esos siete casos, en las pesquisas del accidente de metro que en 2006 causó la muerte de 43 personas. Carrasco (Cuenca, 1959) tiene solo en el caso Gürtel seis piezas separadas, alguna de ellas con una densidad equivalente a la de un procedimiento completo. Las investigaciones suman centenares de miles de folios. Al otro lado durante los interrogatorios y en la sala de enjuiciamiento se sientan algunos de los abogados penalistas valencianos y españoles con mayor reputación.

El fiscal Jesús Carrasco.
El fiscal Jesús Carrasco.

“La Fiscalía Anticorrupción en Valencia solo tiene dos delegados, Jesús Carrasco y yo. Fuera de esos medios personales no contamos con ningún medio material”, afirmó Torres en agosto.

Con ello y todo, la pareja de fiscales ha sentado en el banquillo a un expresidente de la Generalitat. Han logrado la condena de un exvicepresidente y un exconsejero. Han procesado a varios antiguos miembros del Gobierno valenciano, a la expresidenta del Parlamento autonómico y a decenas de cargos intermedios, así como a sus asociados fuera de la Administración. Su nombre genera, al menos, respeto en muchos despachos oficiales. Transmiten, dice alguien que ha trabajado junto a ellos, algo parecido al poder.

Son muy diferentes, hay quien opina que complementarios. Carrasco tiene experiencia y perseverancia, es serio y reservado pero ofrece, como contrapunto, un humor socarrón. Torres tiene arrojo y es simpático. Ambos trabajan sin parar. Carrasco cuenta que duerme cuatro horas por la noche para mantenerse al día con los sumarios.

Por sus manos pasa el destino de las máximas autoridades valencianas, incluido el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, señalado en la denuncia formulada por los socialistas por las sombras que rodearon el montaje y desarme del premio urbano de Fórmula 1.

Mientras el Fiscal General del Estado decide si amplía el número de delegados de Anticorrupción en Valencia, las investigaciones sobre la materia que no lleva el tándem Carrasco-Torres se reparten entre fiscales de otras especialidades. Algunas relacionadas, como Delitos Económicos, a la que Torres pertenecía hasta principios de año. Otros compatibilizan las complejas investigaciones con el día a día de secciones muy diferentes, como la que investiga los delitos cometidos por menores de edad.

Derrotas y victoria

Jesús Carrasco y Vicente Torres sufrieron dos sonoros reveses en acusaciones contra políticos por delitos contra la Administración al principio de la legislatura. Carrasco salió derrotado en el caso de los trajescon la absolución, por un jurado, del expresidente valenciano Francisco Camps y del ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa. Aunque Carrasco había conseguido antes, en el mismo caso, la condena del exvicepresidente del Consell Víctor Campos y del exjefe de gabinete de Turismo, Rafael Betoret.

Torres también perdió el juicio contra Jorge Bellver, entonces concejal de Urbanismo de Valencia y hoy portavoz del Grupo Popular en las Cortes, al que acusaba de prevaricación en las obras de un aparcamiento construido por el polémico empresario alicantino Enrique Ortiz,

La pareja de fiscales se resarció en el juicio de caso Cooperación con la mayor condena a un político valenciano que se recuerda: ocho años de prisión para el exconsejero Rafael Blasco y su equipo en la Consejería de Solidaridad por desviar los fondos para el desarrollo del Tercer Mundo.