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Carles Manté cargó como profesionales gastos en yates y en obras de su masía

La Agencia Tributaria descubre el destino de los ingresos obtenidos por el exdirector del CatSalut desde la sanidad pública

Carles Manté comparece en la comisión de investigación sobre la sanidad en el Parlament.
Carles Manté comparece en la comisión de investigación sobre la sanidad en el Parlament.

Supuestos gastos en estudios del mercado sanitario que en realidad servían para pagar yates o proyectos de construcción de centros de atención primaria (CAP) que acababan financiando la rehabilitación de una masía en el Baix Empordà. Estas son algunas de las últimas irregularidades descubiertas en la instrucción del caso Innova relacionadas con las actividades del exdirector del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), Carles Manté.

Un informe de la Agencia Tributaria, al que ha tenido acceso EL PAÍS, pone luz al destino del dinero cobrado indebidamente por Manté de la sanidad pública. El Juzgado de Instrucción 3 de Reus y la Guardia Civil investigan desde hace dos años el cúmulo de irregularidades cometidas en el grupo Innova, el antiguo conglomerado de empresas municipales del Ayuntamiento de Reus que percibía anualmente de la Generalitat más de 150 millones de euros por la gestión de centros sanitarios en la provincia de Tarragona. El inicio de la causa —que luego ha derivado en la apertura de ocho piezas separadas y que mantiene imputados a una cuarentena de políticos, empresarios y exaltos cargos sanitarios— fueron precisamente los pagos a Manté desde Innova (dirigida por el expresidente del Instituto Catalán de la Salud Josep Prat), de 720.000 euros (IVA excluido) entre 2007 y 2011 por trabajos de “consultoría estratégica”. Estos trabajos, según acreditaron el secretario y el interventor de Reus, y los investigadores, supuestamente nunca se realizaron.

Prat y Manté fueron detenidos por estos hechos en febrero de 2013 y están imputados —junto al exalcalde de Reus, Lluís Miquel Pérez (PSC)— por los delitos de malversación, estafa, tráfico de influencias, negociaciones prohibidas con funcionarios, blanqueo y contra la hacienda pública.

El informe de la Agencia Tributaria se centra en la actividad de la empresa CCM Estratègies i Salut, la consultora fundada por Manté y su esposa en marzo de 2007 justo después de que este abandonara la dirección del CatSalut. El análisis de los ingresos de la sociedad muestra la rentabilidad que Manté supo sacar de la tupida red de contactos e intereses labrados en su larga trayectoria en la sanidad pública catalana, en la que ocupó durante casi 20 años cargos directivos en el Consorcio de Salud y Social de Cataluña (CSC) (ente que también se nutre de fondos públicos) y, entre enero de 2004 y diciembre de 2006, la dirección del CatSalut.

Entre 2007 y 2011, CCM facturó un total de 1.047.574 euros, la práctica totalidad procedente de organismos públicos. De ellos, 850.160 (IVA incluido) venían de Innova, 90.000 lo hacían del Colegio de Médicos, 89.414 directa o indirectamente del CSC y 18.000 del Servicio Aranés de Benestar.

Un portavoz del Colegio de Médicos explica que los 90.000 euros pagados en 2007 y 2008 a CCM están justificados por los trabajos encargados. “En 2007 teníamos un problema, que [2007 Y 2008]era la dificultad de renovar una póliza de seguros para médicos y hospitales. Ante esta situación, exploramos la creación de una entidad aseguradora propia a través de nuestra correduría Medicorasse. Carles Manté conocía bien este problema y le encargamos estudios sobre el tema”, explica este portavoz. El proyecto, sin embargo, finalmente no salió adelante: “Encontramos una empresa [Zurich] que renovó la poliza”, concluye el Colegio de Médicos.

Una empresa filial del CSC, Consultoria i Gestió, abonó 6.329 euros en 2007 a la consultora de Carles Manté. Entre ese mismo año y 2011, la Fundació Caixa Catalunya —llamada Viure i Conviure hasta 2010— pagó otros 83.085 euros a CCM. Fuentes conocedoras de estos encargos explican que estaban “relacionados con la actividad asistencial de los dos centros de mayores que la Fundación tiene en Barcelona y Cornellà”. Estos centros no estaban dirigidos por la Fundación, sino por CSC Consultoria i Gestió mediante un contrato de servicios, por lo que aunque era la Fundación la que formalmente los encargaba y pagaba, en realidad la iniciativa surgía de la filial del CSC.

Estas mismas fuentes confirman que constan en los archivos de la Fundación los trabajos realizados por Manté, aunque admiten que algunos son de “unos pocos folios” y otros versan sobre “proyectos en los que la Fundación ni siquiera tiene actividad”.

El informe de la Agencia Tributaria también analiza el destino del dinero obtenido por CCM Estratègies i Salut y cuestiona que fuera destinado a la actividad declarada por la empresa. Entre los gastos, los técnicos de Hacienda han encontrado partidas para coches y mobiliario, pero lo que más ha llamado su atención son dos facturas en concreto y las personas que cobraron de la empresa. Entre ellas figuran cuatro familiares de Carles Manté, que pese a tener otros perfiles profesionales recibieron entre 2007 y 2011 un total de 296.445 euros de la sociedad. Los técnicos de la Agencia Tributaria dudan de que estas personas participaran realmente en la actividad de la empresa: “Los medios humanos de que dispone la sociedad no se acomodan a la naturaleza de los servicios prestados, cuya realización dependería, de forma prácticamente exclusiva, de las funciones y tareas desarrolladas por parte del administrador de la sociedad”, sostiene el informe en referencia al propio Manté.

Una de las partidas destacadas por los investigadores corresponde a una “factura emitida por la sociedad Koukos Yacht Charter en fecha 1 de junio de 2011 en concepto de Prospección de Mercado” por un importe de 7.580 euros. En realidad, Koukos es una empresa ubicada en el Puerto Olímpico de Barcelona dedicada al alquiler de yates y otras actividades náuticas. Según la Agencia Tributaria, “la sociedad no tiene a su disposición los medios necesarios para la realización de prospecciones de mercado, en especial en sectores altamente específicos”.

Otra de las facturas investigadas es la “emitida por la sociedad Seneton en fecha 28 de febrero de 2011 en concepto de Estudio de modelos tipo de construcción de centros de asistencia primaria y tutelados” por 7.080 euros. Según consta en la página web de Seneton, sin embargo, la empresa “fabrica y comercializa vigas extensibles [...] para la rehabilitación y refuerzo de estructuras en edificios existentes”. Las compra de estos productos coincide con la adquisición por parte de Manté, en 2010, de una masía en el municipio de Corçà (Baix Empordà). Según consta en las actas de la Comisión de Gobierno de ese municipio, Manté solicitó a principios de 2011 una licencia “para la reparación del techo de un cobertizo agrícola” de la masía. La rehabilitación de la masía también ha llevado problemas a Manté, que acometió obras mucho más importantes de las que le había autorizado el municipio.