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El nuevo director se estrena con el rechazo de Sortu por no saber euskera

El alcalde de San Sebastián defiende que Berástegui es "el mejor de los candidatos"

El nuevo director de San Sebastián 2016, Pablo Berástegui (centro), junto al alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, y la consejera de Cultura, Cristina Uriarte.
El nuevo director de San Sebastián 2016, Pablo Berástegui (centro), junto al alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, y la consejera de Cultura, Cristina Uriarte.

Hoy debía ser el día en el que San Sebastián 2016 se sacudiese todas las polémicas que ha arrastrado el proyecto. La capitalidad ha presentado a primera hora de la mañana a su nuevo director, Pablo Berástegui, productor cultural, el nombramiento con el que la Capital Europea de la Cultura debía cerrar su peor crisis, la dimisión de su responsable el pasado mes de abril a poco más de año y medio de que comience en sí el año de celebración, pero "el mejor de los candidatos", como lo ha definido el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, se ha estrenado con unas declaraciones de Hasier Arraiz, presidente de Sortu, en las que le ha tachado de no ser la persona propicia por no saber euskera.

"En la Euskal Herria del siglo XXI, que el director de un proyecto tan importante no sea euskaldún es un déficit que hay que subsanar", ha defendido Arraiz en una entrevista en Radio Euskadi, y aunque ha concedido que el nombramiento de Berástegui, aprobado por unanimidad el pasado viernes por todas las instituciones que componen el patronato de San Sebastián 2016 -Ayuntamiento, Diputación de Gipuzkoa y gobiernos vasco y central-, ha supuesto "un gran esfuerzo" para alcanzar un consenso, ha insistido en que el euskera "no puede ser el sacrificado".

El alcalde Izagirre, primero por la izquierda, junto a Hasier Arraiz, que lleva una camiseta de la capitalidad, el pasado junio, a las puertas de la sede de San Sebastián 2016, y la concejal del PNV Miren Azkarate. ampliar foto
El alcalde Izagirre, primero por la izquierda, junto a Hasier Arraiz, que lleva una camiseta de la capitalidad, el pasado junio, a las puertas de la sede de San Sebastián 2016, y la concejal del PNV Miren Azkarate.

Las críticas de Arraiz tienen un destinatario claro, Izagirre. El alcalde y presidente del patronato ha liderado el proceso de selección, eligiendo junto a dos expertos internacionales a los tres finalistas del concurso público convocado que se ha saldado con la elección de Berástegui. Un proceso de selección en el que sus bases, siguiendo las directrices de Bruselas, ha recalcado esta mañana Izagirre, exigían el conocimiento del inglés, pero no del castellano o euskera.

"Las opiniones que puedan tener determinadas personas en este país son libres y creo que respetables, pero este patronato tiene clarísimo que ha elegido al mejor candidato", se ha reafirmado Izagirre, durante la presentación de Berástegui, al ser preguntado por las declaraciones de Arraiz. Elogios que el alcalde ha repetido a lo largo de su breve intervención y en las preguntas que le han formulado los periodistas.

Las declaraciones del presidente de Sortu llegan en un momento además en el que sectores próximos a la izquierda abertzale han comenzado a movilizarse en contra del proyecto. El grupo contra el AVE, liderado por Mikel Álvarez, hermano de Joseba Álvarez, histórico de Batasuna y excoordinador de Sortu en San Sebastián, y quien no dudó en criticar en Twitter la falta de conocimientos de euskera de Berástegui, elaboró un informe la pasada primavera especialmente duro con Izagirre y su gestión de la capitalidad. El texto, entre otras cosas, tachaba de "patéticas" las declaraciones de apoyo al proyecto del alcalde además de expresar su desencanto porque Bildu no hubiese sido capaz de amoldar la capitalidad a postulados más cercanos a la izquierda abertzale.

Las críticas de Sortu, hasta ahora alejado del debate y polémicas en torno a San Sebastián 2016,  arrecian además cuando uno de los principales problemas que ha arrastrado la capitalidad han sido precisamente los cruces de acusaciones entre partidos e instituciones sobre la gestión de Bildu del proyecto.

El propio Berástegui, que ha comenzado su intervención con unas palabras en euskera, ha recalcado que su objetivo más urgente es, "por lo que estoy viendo, ganarme la confianza de muchos de vosotros y de la ciudad, es un proyecto importante, y aunque todavía no hablo euskera, hay que ser lo suficientemente generosos y abiertos como para que Euskadi esté en Europa de una manera natural". "Voy a trabajar para que cambie de opinión", ha recalcado de forma expresa, en referencia a las críticas de Arraiz.

Berástegui ha defendido que San Sebastián 2016 "es un proyecto que tiene futuro, que está muy bien armado y en el que se ha trabajado más de lo que parece", además de subrayar que aunque "el tiempo no juega a nuestro favor, tenemos suficiente para que la capitalidad sea todo lo que queremos, un hito histórico para San Sebastián".

"No vengo a crear un proyecto porque ya existe, aunque seguro que surgen ideas", ha aclarado el nuevo director, que se ha mostrado confiado en que podrá desarrollar su labor de forma "autónoma" y con la plena confianza del patronato, después de que su antecesora argumentara su marcha, entre otras cosas, por las supuestas injerencias de las instituciones en su labor y la falta de apoyo a su persona.