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El Ministerio de Industria bloquea las grandes inversiones eléctricas en Cataluña

La MAT de Collserola queda fuera de la planificación para el periodo 2015-2020

La polémica línea de muy alta tensión (MAT) entre Santa Llogaia y Bescanó (Girona) será la última gran infraestructura que Red Eléctrica de España (REE) construya en Cataluña en un largo plazo de tiempo. El Ministerio de Industria ya ha concluido su propuesta de inversiones eléctricas para el periodo 2015 y 2020 y ninguna de las grandes líneas eléctricas que estaban previstas inicialmente se han incorporado al documento, que ha sido remitido a las comunidades autónomas con el objetivo de consensuar el texto definitivo.

En la planificación que comprendía los ejercicio 2008 y 2016, además de la controvertida línea de 400 kilovoltios (kV) de Girona, constaban otras tres líneas de este tipo en Cataluña. Una era la red que debía unir Santa Coloma de Gramenet y Sant Just Desvern, otra era la conexión también en muy alta tensión entre La Secuita (Tarragona) y Escatrón (Zaragoza) la última era la autopista eléctrica entre Isona (Pallars Jussà) y Graus (Huesca).

El objetivo de todas ellas era asegurar una mejora de la calidad de la red eléctrica, pero aquellos planes iniciales quedaron superados por la crisis, la caída de la demanda de electricidad y las dificultades para realizar inversiones. Es por ello, que se inició la redacción de un nuevo planeamiento. Y, en este último, no se ha incorporado ninguna de esas inversiones.

El Departamento de Empresa se niega a hacer una valoración del documento hasta que haya concluido su análisis. Dado el parón de inversiones, es previsible que la Generalitat reclame al Ejecutivo estatal alguna de esas inversiones.

Obviados esos tendidos, las mayores inversiones que prevé el Gobierno central en Cataluña se refieren a la repotenciación de algunas líneas ya existentes y a la construcción de algunas subestaciones eléctricas para apoyar a las líneas de 220 kilovoltios existentes. Por ejemplo, Industria sí que prevé las subestaciones de Sant Just Desvern y Santa Coloma de Gramenet pero, en cambio, descarta la construcción de la línea que debería cruzar la sierra de Collserola, considerada en otros tiempos por Industria como “imprescindible” y que garantizaría un buen suministro eléctrico a los municipios del área metropolitana de Barcelona.

Existen diferentes motivos que han podido aconsejar a REE descartar la línea de Collserola. Una de ellas es su coste, sobre todo si se apostara definitivamente por hacerla soterrada para evitar polémicas como las habidas en la MAT de Girona. También que, si se decidía por construirla bajo tierra, hubieran voces que denunciaran el agravio con Barcelona. Pero una de las cuestiones que más molestan es la lentitud de los pasos administrativos que se han de efectuar en Cataluña, especialmente cuando hay oposición ecologista y municipal a los proyectos. Aunque no tiene competencias en infraestructuras eléctricas, la Generalitat intermedia con el objetivo de alcanzar consensos con el territorio. Curiosamente, REE ya ha dibujado un trazado de lo que tiene que ser la MAT de Collserola.

Las otras dos líneas que tendrán que esperar debían también mejorar la calidad de suministro en Lleida y Tarragona. La red Peñalba-Arnero-Isona está planteada como una línea para mejorar la interconexión eléctrica entre Cataluña y Aragón y descargar de tensión los ejes a los que están conectadas las tres centrales nucleares catalanas.

La tercera infraestructura que se cae de las previsiones es la de Escatrón-Els Aubals-La Selva-La Secuita, para la que se preveía una inversión de 140 millones. Este tendido debía permitir la evacuación de la electricidad generada en los parques eólicos situados en su zona de influencia.

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