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El uso del transporte público vuelve a crecer tras dos años de caídas

Solo Caixa Bank puja por gestionar la T-Movilidad

Dos turistas en Barcelona. Ampliar foto
Dos turistas en Barcelona.

El número de usuarios del transporte público repunta tras haber descendido durante los últimos dos años, según ha informado este martes el Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Un total de 324,25 millones de personas --viajeros, en realidad-- utilizaron entre enero y junio de 2014 alguno de los servicios de metro y autobuses que la AMB gestiona tanto de forma directa como indirecta (Aerobús, Barcelona City Tour y la red de autobuses metropolitanos). El incremento (3,4 millones) supone el 1,1% con respecto al mismo periodo de 2013.

Otra de las novedades es que varios pasajeros de una sola zona han preferido comprar el abono mensual al de 10 viajes después de que el precio de este último subiera a principio de año un 5,1% (0,50 céntimos) y superara la barrera de los 10 euros, ha explicado el vicepresidente de la AMB, Antonio Poveda. Aún así, el T-10 continúa siendo el billete más adquirido, con una cuota del 43% frente al 9,3% del T-Mes.

La red de transporte público ha perdido cerca de 11 millones de viajeros desde 2011, algo que Poveda ha achacado al retorno de los inmigrantes a sus países, un colectivo "que usaba mucho este servicio". La tendencia a la baja empezó en 2012 y frenó en septiembre del año pasado, cuando se empezó a recuperar pasajeros.

La red de transporte público ha perdido cerca de 11 millones de viajeros desde 2011

El transporte más utilizado durante el primer semestre de este año fue el metro, que tuvo casi 190 millones de viajeros. Le siguió el sistema de autobuses de la TMB, con cerca de 95 millones. Los servicios que la AMB gestiona de forma indirecta son los únicos que han ganado usuarios en comparación a 2011, con 39,5 millones (1,7 millones más). Entre las razones está la popularidad del Aerobús, cuyo uso ha crecido un 10% y que acapara el 15% de la demanda de traslados al aeropuerto de El Prat, según Poveda. La red de autobuses metropolitanos también ha crecido en pasajeros (2,4%) y renovará este año 100 vehículos, lo que supone una inversión de 24 millones de euros.

Por otra parte, este martes se cerró el plazo de presentación de ofertas para gestionar la T-Movilidad, el nuevo sistema de pago del transporte público de la Autoridad Metroplitana del Transporte (ATM). Finalmente, de las dos ofertas que optaban al concurso, solo la de Caixa Bank, Fujitsu, Indra y Marfina pujará por el contrato de implantación del nuevo sistema, valorado en 66 millones de euros. De adjudicarse la T-Movilidad, Caixa Bank ganará cuota en la gestión de la movilidad del área metropolitana, donde Saba, de la que es accionista, gestionará 28 aparcamientos públicos.

Informática de El Corte Inglés, la otra empresa que optaba al concurso —junto a Etra y otras operadoras—, decidió no formalizar su oferta, aunque hace dos semanas pidió una prórroga para presentar la documentación. La ATM tiene previsto adjudicar el nuevo sistema en septiembre.

La implantación de la T-Movilidad supondrá una revolución en la gestión de la forma de pago de los usuarios del transporte público: por el nuevo sistema en sí y por la irrupción de un operador privado. El nuevo sistema se basará en la tecnología de un chip y no de banda magnética, y será personalizado, de forma que los viajeros podrán obtener descuentos en función del uso que hagan del metro, el autobús, los trenes, el tranvía, los ferrocarriles o empresas que operan entre municipios: cuantos más viajes hagan, mejor tarifa. También se podrían aplicar tarificaciones sociales en función de la situación personal de cada viajero.

La T-Movilidad supondrá crear un nuevo sistema de acceso, mediante una tarjeta parecida a las de crédito y no a las de papel y banda magnética que se han utilizado hasta ahora, lo cual también debería minimizar el fraude. Además, pese a que será la ATM quien fije las tarifas del transporte, la operadora que gestione la T-Movilidad obtendrá parte de los ingresos de los billetes (para recuperar las inversiones realizadas) y tendrá margen para otras cuestiones, como incluir publicidad en los nuevos títulos.