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Unió pide la dimisión del alcalde convergente de Torredembarra

Los democristianos, socios de CDC, aboga por un gobierno local de consenso

Pere Font, alcalde convergente de Torredembarra.
Pere Font, alcalde convergente de Torredembarra.

La federación Convergència i Unió (CiU) se resquebraja en Torredembarra (Tarragonès). Los democristianos pidieron ayer la dimisión del alcalde del municipio, Pere Font, de Convergència Democràtica (CDC), que fue designado el pasado 14 de julio a pesar de estar imputado por delitos contra la Administración pública y de no obtener ningún voto a favor en el pleno que tenía que elegir sustituto de Daniel Massagué, encarcelado aquel día en la prisión de Brians por presunta corrupción y que dimitió por ello.

El comité ejecutivo local de Unió en Torredembarra pidió la renuncia de Font de sus cargos para poder “constituir un gobierno de consenso, sin personalismos, sin buscar intereses electoralistas como estamos viendo estos días”, criticó la formación socia electoral de Convergència en un comunicado. Font nombró a dos ediles de Convergència, Rosa Maria Guasch y Santiago Ardèvol, primer y segundo teniente de alcalde, respectivamente, y únicos integrantes junto a Font de la junta del gobierno local. Los nombramientos, que causaron gran malestar en Unió, deben ser formalizados hoy en un pleno.

Unió justificó la petición de renuncia a Font por la “situación excepcional” que vive el municipio desde el 26 de junio. Ese día Font fue detenido por la Guardia Civil junto al entonces alcalde Daniel Masagué y otros cinco ediles del equipo de gobierno por presunta corrupción.Todos se encuentran en libertad provisional, imputados, incluidas las regidoras de Unió Paquita Felguera y Èlia Rodríguez, que no dejarán sus actas. “Siempre hemos mostrado nuestra disposición a facilitar la gobernabilidad del municipio”, argumentaron ayer los democristianos. Prueba de ello, añadieron, es que Felguera cuando ejercía de alcaldesa accidental en sustitución de Masagué delegó sus funciones nombrando teniente de alcalde a un miembro de la oposición, Enric Grangel, del PSC.

En el pleno del día 14, “Rodríguez dio su voto a Grangel como alcalde porque consideramos que Torredembarra necesita un gobierno amplio, consensuado y no provisional, que pueda tener la fortaleza de llegar a las próximas elecciones municipales”, relató ayer Unió. Grangel no obtuvo suficientes apoyos en el pleno. Font se postuló para el cargo por sorpresa y al ser el candidato de la lista más votada en los últimos comicios fue designado alcalde automáticamente. El secretario de Organización de Convergència, Josep Rull, precisó entonces que Font renunciaría a la alcaldía en 15 días, cuando hubiera encontrado un equipo sólido y de futuro.

Pese a las críticas, Unió recalcó ayer que no pretende excluir a la federación nacionalista de la toma de decisiones. “Al contrario, frente a la imposibilidad de articular una alternativa por parte de la oposición, tal y como se demostró en el último pleno, Unió considera prioritario contar con el partido más votado y se ofrecerá para participar y consensuar cualquier decisión”, concluyen los democristianos.

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