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El pacto por la PAC salta por los aires y calienta al campo andaluz

La Junta y el Gobierno reabren el frente por el reparto de las ayudas agrícolas

Recogida de alpacas de trigo en una finca de la provincia de Sevilla. Ampliar foto
Recogida de alpacas de trigo en una finca de la provincia de Sevilla.

El modelo de reparto de las ayudas agrarias acordado por el Ministerio de Agricultura ha truncado el pacto andaluz sobre la nueva Política Agraria Común (PAC). El consenso que había entre el sector agrario se ha roto tras descolgarse del mismo la patronal agraria Asaja, que niega que se produzca un trasvase de fondos desde Andalucía a otras comunidades.

Sin embargo, tanto COAG como UPA coinciden en señalar que la región perderá casi 600 millones de euros anuales en el próximo marco 2015-2020. Andalucía es la comunidad que más se jugaba en la nueva PAC, pues defendía su sobre anual de unos 2.000 millones a repartir entre 270.000 agricultores y ganaderos. El marco general de la nueva PAC se aprobó el pasado mes de enero en Bruselas y ya entonces parte del sector agrario andaluz, y la propia Junta, vaticinaban un duro recorte de las ayudas. Con todo, se confiaba en que el modelo de regionalización propuesto por el ministerio paliase el impacto de las pérdidas, algo que no solo no ha sucedido sino que ha reavivado el choque entre la Junta y el Gobierno de la nación.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, habló este miércoles de un reparto “injusto y partidario” de los fondos de la PAC por parte del Gobierno central con Andalucía. “Arrimamos el hombro y ayudamos, pero resulta que la única comunidad que ha perdido fondos es Andalucía, que ha sufrido un reparto partidista”, señaló Díaz desde Canarias, informa Europa Press. La Junta, según explicó la consejera Elena Víboras, ha pedido una conferencia sectorial para que el ministerio explique “por qué se han cambiado los requisitos que ya habían sido aprobados y que ahora cambian por completo lo pactado”.

En un tono más contundente se expresaron los líderes regionales de COAG y UPA, Miguel López y Agustín Rodríguez. Ambos denunciaron la “falta de transparencia” que ha marcado todo el proceso de diseño de la PAC en el ámbito nacional, además del “criterio político” que finalmente ha condicionado el reparto de los apoyos, “por encima de los aspectos objetivos, técnicos y profesionales”.

Asaja acusa a la consejera de Agricultura de crear un “alarmismo gratuito”

Entre los sectores más perjudicados están el vacuno de leche, donde según UPA y COAG se prima al ganado situado en zona de montaña (“favoreciendo así a la cornisa cantábrica”, precisaron) y se aplica un recorte de los pagos a partir de las 100 primeras vacas. Además, tanto UPA como COAG Andalucía reclaman que se pongan límites a las ayudas para procurar un reparto más social, algo que no se ha aplicado excepto para un sector, el girasol. Pero este cambio también perjudica a la comunidad al tener importantes extensiones de este cultivo que podrían verse beneficiadas.

Otro punto de discordia ha sido el de las ayudas asociadas o complementarias. Según UPA y COAG, para la ayuda asociada a la remolacha, se va a tener en cuenta la producción (lo cual favorece a la zona norte y perjudica a Andalucía, que tiene más superficie), pero en tomate de industria se va a considerar la superficie (de nuevo, pierde Andalucía, que es la región con mayores rendimientos). Además, las dos asociaciones agrarias lamentan que la nueva PAC “siga olvidándose del mercado, porque no habla de regulación, ni de cadena alimentaria ni de acabar con la especulación”.

Del pacto andaluz sobre la PAC se ha descolgado Asaja, que este miércoles recordaba que el modelo a aplicar se acordó en una conferencia sectorial de julio de 2013 y que, gracias a la “extraordinaria gestión” tanto de la consejería como del Ministerio de Agricultura se logró aparcar la “temida” tasa plana “que hubiera supuesto la pérdida de más de 1.000 millones anuales” para los agricultores de la región. La patronal agraria instó a Víboras a abandonar el “alarmismo gratuito” y a trabajar “con seriedad”.

“Ese acuerdo consagra la comarcalización de las ayudas agrarias, mantiene el equilibrio entre agricultores y regiones y permite mantener la diversidad productiva de Andalucía, favoreciendo a los sectores con más costes de producción como son el olivar, el algodón, la remolacha, el tomate para industria, el arroz y los cultivos de regadío; además mantiene la ficha de los cultivos de secano y plantea una ayuda para la incorporación de jóvenes y la implantación de los pagos acoplados para la ganadería y para los sectores en dificultades, todos ellos andaluces”, indicó Asaja en un comunicado.

En parecidos términos a Asaja se pronunció la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, que pidió a la consejera de Agricultura que no “siembre la confusión entre los agricultores con críticas carentes de fundamento a la reforma de la PAC”. En línea con lo que viene argumentando el Gobierno, Crespo defendió que los agricultores andaluces mantendrán “un nivel similar de ayudas al que venían percibiendo en el anterior periodo”.