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Una “máquina mágica” contra la leucemia

300 enfermos saldrán a la calle para reivindicar la investigación en enfermedades de la sangre

Azulita ya está en marcha. La "máquina mágica" diseñada por Víctor, un niño de cinco años con leucemia aguda, para curar enfermedades hematológicas malignas como la suya. “¿Y si tuviéramos una máquina mágica que cure la leucemia? Sería muy guay", se pregunta el pequeño. Abanderados por Azulita, alrededor de 300 enfermos saldrán mañana a la calle en toda España para sensibilizar a la sociedad contra la leucemia y otras dolencias de la sangre y reivindicar la necesidad de fomentar la investigación en estas enfermedades, que todavía no son 100% curables. En Barcelona, medio centenar de familias se darán cita a mediodía en la Plaça dels Àngels.

A partir del prototipo ideado por Víctor, la Fundación Josep Carreras, que trabaja en la investigación para encontrar la cura a esta dolencia, ha cimentado la campaña de este año para recaudar fondos durante la Semana de la Leucemia (del 21 al 28 de junio). Al mismo tiempo, en más de una quincena de comunidades españolas, familiares y enfermos de leucemia, linfomas y mielomas múltiples, entre otras dolencias de la sangre, se concentrarán en las calles para recaudar fondos destinados a encontrar una cura para estas enfermedades. Cada año 5.000 personas enferman de leucemia en España, unas 7.000 son diagnosticadas de linfoma y otras 2.000 de mieloma múltiple, entre otras. Los tratamientos suelen ser muy agresivos y uno de cada cuatro niños no consiguen superar la enfermedad. La mitad de los pacientes adultos, según la fundación, tampoco sobreviven.

Mediante un mensaje de texto (SMS) solidario con la palabra NOLEUCEMIA al 28027, la Fundación Josep Carreras espera recaudar los fondos necesarios para hacer realidad la "máquina mágica" ideada por Víctor. Para los investigadores de la entidad científica, el primer paso para construir una Azulita real es conseguir un separador celular de última generación, valorado en 38.500 euros. Las células cancerígenas que desembocan en una leucemia u otras hemopatías malignas suelen aparecer, a veces, en porcentajes mínimos y son muy difíciles de detectar con las técnicas actuales. Por ello, los investigadores precisan un equipo de alto rendimiento basado en la separación inmunomagnética. Los científicos necesitan poder aislar las células minuciosamente por grupos y dividir las afectadas de las que no lo están. "El separador celular es la primera pieza para que la máquina mágica salga adelante", explica la Fundación.

En total, la acción de sensibilización contará con la presencia de 296 participantes de edades comprendidas entre los 10 meses y los 74 años. De ellos, 183 sufren o han padecido una leucemia aguda, 57 han luchado contra un linfoma, 25 conviven con una leucemia crónica, ocho con un mieloma múltiple, cinco han sido diagnosticados de aplasia medular y seis de algún síndrome mielodisplásico. Otros 12, luchan contra otras enfermedades hematológicas poco habituales u otras enfermedades que pueden requerir un trasplante de médula ósea para su curación".