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Rafael Blasco alega ante el tribunal “penuria económica”

El exconsejero pedía que le retirasen la fianza de 200.000 euros que le impusieron

Los jueces recalcan que solo necesitó 24 horas para reunir la cantidad

El exconsejero Rafael Blasco a su salida del TSJ tras conocer la propuesta de medidas cautelares por parte de fiscalía. Ampliar foto
El exconsejero Rafael Blasco a su salida del TSJ tras conocer la propuesta de medidas cautelares por parte de fiscalía. efe

Rafael Blasco, que fue ocho veces consejero de la Generalitat Valenciana, hasta hace poco portavoz del PP en las Cortes Valencianas y hasta hace menos aún diputado del grupo de no adscritos de esa misma cámara ha alegado ante el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV) que atraviesa una delicada situación económica.

El argumento buscaba que le fuera revocada la fianza de 200.000 euros que los jueces le impusieron como alternativa a su ingreso inmediato en prisión tras ser condenado a ocho años de cárcel por desviar las ayudas al desarrollo en el caso Cooperación. Los magistrados, en una resolución de la que ha sido ponente el juez Antonio Ferrer, han denegado la petición sin escatimar reproches al histórico dirigente político.

El juez califica de “plenamente razonable” la fianza porque, “lejos de suponer un obstáculo insalvable que convierta en ilusoria la posibilidad de eludir la prisión”, resulta “asumible”. La mejor prueba, prosigue el magistrado, fue “la rapidez con que pese a su supuesta penuria económica ha sido capaz de depositar, en principio, en metálico, la cuestionada cantidad en un muy breve lapso de tiempo”.

Después de que fuera condenado, en mayo, la Fiscalía Anticorrupción solicitó que Blasco fuera enviado inmediatamente a la cárcel de manera preventiva por riesgo de fuga. Sin ese elemento, el exconsejero no debía entrar aún en prisión dado que ha recurrido la sentencia al Tribunal Supremo. La fiscalía planteó, como alternativa al ingreso penitenciario, una fianza de dos millones de euros y la comparecencia diaria en el tribunal.

Los jueces consideraron exagerada la petición, a pesar de deslizar que la investigación sobre el patrimonio de Blasco hacía sospechar de algún tiempo de “ocultación” que podría facilitar su huida, y rebajaron la fianza a 200.000 euros. Blasco tardó 24 horas en depositar la cantidad. Y después presentó un recurso de súplica al considerarla desproporcionada.

Los jueces recuerdan que, además de la pena de ocho años de cárcel, todavía “penden sobre su persona al menos dos piezas en tramitación de las que pueda seguirse alguna otra condena”. Y recalcan que para conseguir los 200.000 euros, Blasco no necesitó “esperar un tiempo prudencial a fin de obtener una adecuada financiación”.