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El Orgullo Gay acabará en Colón

La manifestación cambia otra vez de recorrido tras dejar Gran Vía

Un momento del desfile del Orgullo Gay de 2013.
Un momento del desfile del Orgullo Gay de 2013.

La manifestación del Orgullo Gay de Madrid, la mayor fiesta de la capital, busca acomodo después de que el año pasado tuviera que abandonar su recorrido por Gran Vía. El itinerario alternativo, de la plaza de Atocha a la puerta de Alcalá, no satisfizo a los organizadores —la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), el Colectivo de Madrid (Cogam) y la Asociación de Empresas y Profesionales para Gais y Lesbianas, Bisexuales y Transexuales de Madrid y su Comunidad (Aegal)— que se encontraron con que el giro en Cibeles era muy complicado para alguno de los enormes camiones (más de 20 se prevé este año) que participan en la marcha.

Pero, además, el fin de la manifestación, que saldrá el 5 de julio a las 18.30 de la plaza de Atocha, ofrece otra lectura. "El recorrido bordea simbólicamente Chueca, y acaba coronando una plaza que es símbolo de otras congregaciones en contra de nuestros derechos", dice Santiago Rivero, vocal de Cogam, en alusión a la misa de las familias que celebra el arzobispado en Colón cada Navidad. "Es un espacio público simbólico", abunda Jesús Generelo, vicepresidente de la FELGTB.

De lo que no duda ninguno es que de ese simbólico duelo el Orgullo sale ganando. "Mediciones del BBVA y las nuestras propias calculan que al Orgullo asisten dos millones de personas", afirma Juan Carlos Alonso, vicepresidente de Aegal. "La cifra se mantiene en los últimos años, y cálculos que se han hecho con los datáfonos del BBVA en la zona de influencia de Chueca permitieron extrapolar que esas personas se gastan unos 110 millones de euros".

Este año las negociaciones con el Ayuntamiento, siempre complicadas, no han hecho mucho ruido. "El Consistorio vive en una ambivalencia", dice Alonso. "Por un lado, la consejería de Turismo nos apoya, pero el Orgullo es una acción de la ciudad, de la comunidad, y en otras instancias ese apoyo no se nota", añade. Simbólicamente, la manifestación de los últimos años, en cualquiera de sus recorridos, pasa por la puerta del Ayuntamiento, "y, a diferencia de otras ciudades europeas, el Palacio de Cibeles permanece cerrado a cal y canto. Ponen banderas para la final de la Champions o para la proclamación del Rey, pero a nosotros nos ignoran", dice Rivero.

"Deberían de tener más visión. Seguro que no todos los trabajadores del Ayuntamiento son del Madrid, pero trabajaron cuando ganó la Champions. Deberían entender que el Orgullo representa lo que es Madrid: una ciudad abierta, acogedora, donde personas que en sus ciudades o países se sienten rechazados por lo que sea, aquí se encuentran como en casa", añade Alonso. Esto entronca con el lema de la convocatoria de este año, apunta Generelo: Nos manifestamos por quienes no pueden, un mensaje a la situación de tantos países (Rusia, Uganda entre los más llamativos) donde ser gay o lesbiana es un riesgo para la propia vida.

En la web de la celebración (http://www.madridorgullo.com/es/) se indica, acertadamente, que se trata de una celebración "en torno a Chueca". No se dice "en Chueca", porque del barrio han desaparecido las barras y los escenarios. Solo queda el de la plaza, donde será el pregón el 2 de julio a las 21.00. Y, este año, se recupera la carrera de tacones, que será en la calle de Pelayo. En el escenario de la plaza de Chueca y en los otros dos (plaza del Rey y de Callao) se mantienen los horarios de los últimos años: fin de fiesta a las 23 miércoles, jueves y domingo, y a las 2.30 viernes y sábado. Y el perfil de cada uno: más disparatado en Chueca, más de baile Callao (con la gala de Míster Gay el viernes 4 a las 22.00) y con flamenco y cabaré en plaza del Rey. Todos por la tarde (los más tempraneros empiezan a las 19.30).

Pero la fiesta no será la única actividad. Cogam ha organizado una semana cultural en su sede (calle de la Puebla 9). También el Círculo de Bellas Artes o el Alfil han preparado programaciones especiales. Y se mantiene el festival cultural Muestra-T.

Y, en la semana de reivindicación de los derechos de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales, los colectivos aprovechan para dar sus premios. Por ejemplo, la Fundación Triángulo lo hará ya el 1, y Transexualia el 3.

Los organizadores confían en el éxito de los últimos años, que "beneficia a toda la ciudad". Pero todos miran con nostalgia al recorrido por la Gran Vía. "El año pasado, después de la manifestación fue tomada por gente que no sabía dónde ir", recuerda Generelo. Aunque admite que sólo volverán si se solucionan los problemas de seguridad. "Pero, para eso, tenemos que tener más que la reunión de 10 minutos de este año con el Ayuntamiento".

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