Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
el futuro de las cajas

PNV y PSE abren Kutxabank a capital privado previo pacto en los inversores

Mario Fernández rechaza por segunda vez explicar su plan en el Parlamento vasco

La entrada de nuevos inversores en el capital de Kutxabank —la entidad resultante de la fusión de las tres cajas vascas— ya tiene un acuerdo político mayoritario que lo sustente. Aunque todavía formalmente les queda adaptarse a la nueva regulación, y convertirse las tres en fundaciones bancarias, —BBK y Vital dieron este jueves el primer paso y falta Kutxa— el acuerdo suscrito entre PNV y PSE, con un PP que lo apoya pero no lo firma “por redundante” asumen que un porcentaje indeterminado de Kutxabank será ajeno a las entidades fundadoras.

El principal objetivo de la izquierda abertzale, y los sindicatos nacionalistas, además de otros agentes sociales y políticos de su órbita, es decir, que las cajas mantuvieran al control 100% del banco, algo que no permite la Ley de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias de diciembre de 2013, saltó este jueves por los aires con un documento que da luz verde política a la entrada de capital privado, pero eso si, una vez pactado entre los principales partidos la conveniencia del inversor.

Firmado por el dirigente del PNV Joseba Aurrekoetxea y el secretario de Economía del PSE, Javier Lasarte, el acuerdo subraya que la conversión de las cajas en Fundaciones, además de preservar el “anclaje y arraigo” de Kutxabank en Euskadi, —comunidad a la que atenderá financieramente de manera preferente— garantizará la Obra Social y la pluralidad local y vasca en los patronatos.

Entienden que la manera de preservar la esencia y la forma de ser de las antiguas cajas es pactar entre ellos “los procesos estratégicos de inversiones o desinversiones que puedan afectar a la participación de las fundaciones bancarias en Kutxabank o el proceso de modificación societaria en el banco, si lo hubiera y cuando así se produjera, y todo lo que de él derivase”.

Los partidos se refieren a la posible venta por parte de BBK del cerca del 8% con el que supera el 50% en —57%— el capital del banco, y a la posterior entrada de socios en caso de que la entidad quiera capitalizarse, ganar liquidez o tamaño. “También se acuerda que las fundaciones bancarias mantengan la máxima participación accionarial en Kutxabank dentro de los márgenes que la ley y las regulaciones del Banco de España o el BCE, así como las condiciones de mercado, permitan”, cita.

En caso de vender sólo un 8% la BBK, las tres fundaciones dispondrían del 92% del capital de Kutxabank, 49% BBK, 32% Kutxa y Vital el 11%.

El consejo de administración de BBK dio el paso a fundación bancaria este jueves con el apoyo de doce de sus miembros y tres abstenciones, una propuesta que se trasladará a la Asamblea General del próximo día 30 para su ratificación. El patronato estará integrado por doce personas con perfiles profesionales y representativos de la sociedad vizcaína, así como otros tres que elegirían las dos entidades fundadoras, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao. El presidente de BBK, Xabier Sagredo aseguró —en referencia a la Kutxa aunque sin citarla— que no existen otras alternativas a la conversión en fundación ya que una hipotética reversión de la caja sería imposible técnica y jurídicamente y conllevaría un auténtico caos financiero además de sanciones.

A su vez, Mario Fernández volvió a rechazar, en una carta que entró ayer en el registro del Parlamento, comparecer “al menos por el momento” en la comisión de Hacienda y Presupuestos, para explicar su propuesta de adaptación a la nueva legislación de cajas. La primera vez que lo rechazó fue tras la petición realizada por la Cámara el pasado 10 de abril. “La propuesta la efectuaré en la sede de las cajas”, explica.

Para el PSE la única manera de garantizar el control público de Kutxabank es desde su consejo de Administración. Los socialistas tienen dos representantes, gracias a que Bildu rechazó la entrada que le correspondía por el control de las entidades fundadoras en Gipuzkoa. El PP tiene tres, y el resto han sido nombrados por el PNV. Estos tres partidos van a negociar cómo queda la obra social en la futura Ley vasca de Cajas que remitirá el Gobierno tras el verano.