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Fidel Pallerols entra en prisión por la financiación ilegal de Unió Democràtica

La Audiencia de Barcelona rechazó ayer el último recurso del empresario para evitar la cárcel

El condenado y el ex alto cargo del partido Vicenç Gabaldà deben cumplir siete meses de pena

Fidel Pallerols sale del palacio de Justicia de Barcelona.
Fidel Pallerols sale del palacio de Justicia de Barcelona.

El empresario andorrano Fidel Pallerols, condenado por desviar fondos públicos a Unió Democràtica, no ha querido esperar a que el tribunal dicte contra él una orden de busca y captura. Ayer, por la mañana, Pallerols ingresó voluntariamente en la cárcel de Figueres, la más próxima a su domicilio, para cumplir una condena de siete meses de prisión de la que ha intentado zafarse mediante recursos, sin éxito, hasta el último minuto.

Las primeras horas de Pallerols entre rejas llegan después de 14 años de una investigación vidriosa, salpicada por toda clase de incidencias procesales. Los hechos delictivos se remontan más allá, a la década de los 90 del siglo pasado, cuando Pallerols dirigía tres empresas dedicadas a la enseñanza de informática y cultura. Pallerols logró que sus empresas impartiesen los cursos de formación para parados subvencionados por el Departamento de Trabajo —dirigido entonces por Unió— con fondos de la Unión Europea.

Pallerols desarrollaba entonces, según la sentencia que le condenó el pasado enero de 2013, “una cierta actividad política” en torno a la formación de Josep Antoni Duran Lleida, quien prometió en su día que dimitiría si se demostraba la financiación ilegal del partido. Para asegurar que sus empresas seguían organizando los cursos, aceptó que parte de las subvenciones —el fraude rondó, al final, los 400.000 euros— se desviaran a las arcas de Unió. Junto a Pallerols, también fue condenado a siete meses el exsecretario de organización democristiano Vicenç Gavaldà, que decidió ingresar en la cárcel de Brians el 8 de mayo.

La condena fue aceptada por Pallerols y Gavaldà. Pese a ser inferior a los dos años, la Sección Segunda de la Audiencia de Barcelona se negó a suspender la pena como advertencia a los políticos corruptos y para evitar la sensación de impunidad. En este último año, los condenados han llamado a todas las puertas para evitar el ingreso en prisión. Pero ninguna de ellas se ha abierto. El Gobierno les denegó el indulto y la Audiencia ordenó su ingreso “inmediato” en prisión. Esos mismos magistrados rechazaron sustituirles la cárcel por trabajos en beneficio de la comunidad. La petición, que era su última esperanza, fue rechazada el jueves, lo que ha llevado a Pallerols a solicitar el ingreso en Figueres.

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