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ANÁLISIS

El proceso de integración de Europa

El autor propone usar y evaluar los mecanismos que proporciona la legislación vasca en torno a la fractura hidráulica, y que busca otorgarle autonomía energética

La proximidad del centenario de la I Guerra Mundial nos permite recordar la importancia que tiene la paz para Europa. El tener presentes dichos acontecimientos es y será siempre, la circunstancia que delimite nuestro comportamiento en la sociedad internacional. Europa es nuestro continente, y su futuro depende de nuestras decisiones. Cuando se produjeron las dos confrontaciones bélicas más graves que afectaron a la humanidad, nuestros antepasados tuvieron que renunciar a la adecuada protección de sus derechos fundamentales, y se propusieron reconstruirla. El gran suceso que coronó dichos esfuerzos lo podemos encontrar en la decisión de unirnos de los grandes europeístas. Aunque la situación actual no sea tan favorable y la UE haya sido duramente criticada por no haber podido enfrentar de manera adecuada los problemas que le afectan; conviene, sin embargo, que tengamos presente todos aquellos aportes que ha realizado en pro del desarrollo de los ámbitos local, autonómico, nacional, europeo e internacional. La sociedad internacional en su conjunto y la UE son producto de una serie de éxitos y fracasos que se han ido produciendo a lo largo de nuestra historia y que es precisamente ella, la que nos enseña que los Estados para satisfacer sus necesidades y las de sus nacionales necesitan cooperar.

Pero dicho proceso no siempre ha sido exitoso y aspectos como la crisis de Crimea han evidenciado que es necesario trabajar constantemente para consolidar la paz en la región. También ha evidenciado que la UE necesita interactuar con otros Estados extracomunitarios como se ve en la dependencia energética que tenemos respecto de Rusia. Dicha situación demuestra que la integración europea debe continuar consolidándose en diversos ámbitos como por ejemplo el establecer una política energética común. Ante tal situación, podemos decir que en el País Vasco contamos con una legislación que busca otorgarle autonomía energética y que permite obtener energía a través de la fractura hidráulica. El uso de dichos mecanismos deberían ser evaluados, aprobados y regulados según la legislación europea que se vaya dando en torno a dicha materia. Debemos recordar que a pesar de los errores en la actualidad tenemos un proceso real que va consolidándose. Pero la complicada situación actual, ha demostrado que es necesaria una profunda revisión de nuestros valores y principios en torno a lo que representa el proceso europeo. No debemos olvidar que el día 25 de mayo son las elecciones europeas y que debemos elegir a nuestros representantes en Europa. Resulta indispensable el retomar nuestro objetivo común: una Europa integrada y que refleje el rostro de sus ciudadanos. No debemos olvidar que los intereses europeos, son los de su pueblo, y que su administración determina nuestro futuro.

Antonio Manrique de Luna Barrios, Profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Deusto.