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La Junta entrega los derechos para explotar la mina de Riotinto a Emed

La multinacional chipriota dispone de seis meses para acondicionar las instalaciones y un año para iniciar su actividad

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, visita las instalaciones de Riotinto. Ampliar foto
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, visita las instalaciones de Riotinto. EFE

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, formalizó este viernes la transferencia de los derechos mineros para explotar la mina de Riotinto a la empresa española Emed Tartessus, filial de la multinacional chipriota Emed Mining. La compañía dispone ahora de seis meses para acondicionar las instalaciones mineras y un año para iniciar su explotación.

Con esos plazos, la empresa calcula que la mina estará en funcionamiento en el segundo semestre de 2015. Para ello, necesita invertir 215 millones y prevé generar en esta fase de puesta en marcha de la actividad 250 empleos directos y 750 entre indirectos e inducidos. Cuando la mina esté operativa, producirá 400 empleos directos y hasta 1.200 indirectos. El complejo minero cuenta con unas 2.000 hectáreas. Díaz subrayó este viernes que “se abren nuevas esperanzas para toda una comarca que tiene un índice de desempleo altísimo, casi la mitad de la población se encuentra desempleada, y muchos de ellos tenían su trabajo vinculado a la minería”. Se trata, remarcó, de dar una “segunda oportunidad a la minería en Andalucía”.

No ha transcurrido ni un mes desde que la presidenta anunció en el Parlamento que Emed Tartessus obtendría todos los requisitos para la reapertura de esta mina cerrada en 2002. Un anuncio que se produjo el 27 de marzo y un día después la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio firmaba la autorización ambiental unificada, el paso previo a la entrega de los derechos mineros. La compañía ha tenido que cumplir un total de 304 requisitos ambientales sobre las balsas y los estériles para obtener esa autorización.

Emed Tartessus lleva inmersa en la reapertura de la mina desde 2007 y ha tenido que acometer importantes trabajos para que el proyecto sea viable económica, social y ambientalmente. Díaz hizo hincapié en la importancia de actuar con “rigor” en un proyecto tan sensible como este: “En un asunto tan delicado como este no debemos tener prisa, y por eso hay que garantizar el cumplimiento de todos los requisitos”. Díaz se felicitó por poder afirmar que hoy “se ha dado el paso”. “El objetivo es claro: evitar, prevenir y minimizar los impactos ambientales, en especial, los relativos a la gestión del agua y los vertidos al río Tinto y Odiel, entre otros”, destacó la presidenta. De fondo late el desastre de Aznalcóllar, que ha provocado mayor exigencia para dar vía libre a los proyectos mineros en la comunidad.

El anuncio de la reapertura de la mina ha generado expectación en los pueblos de la Cuenca Minera, que desde la clausura de las minas sufren un 50% de desempleo en una zona que carece de alternativas laborales claras. Desde el anuncio de la puesta en marcha del yacimiento de Riotinto, la empresa Adecco, a la que Emed Tartessus ha encargado la recepción de las solicitudes de trabajo, ha recibido 6.000 reseñas de personas interesadas en la oferta de empleo.