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Renfe deja a los maquinistas la decisión de contestar al móvil

La empresa les propone frenar para contestar “si lo estiman conveniente”

El maquinista del tren tras el accidente
El maquinista del tren tras el accidente

Aunque con más restricciones, Renfe seguirá dejando al criterio de sus maquinistas la decisión de contestar o no las llamadas que reciban en sus teléfonos móviles corporativos cuando van conduciendo un tren. Solo podrán hacerlo en caso de emergencia y “durante el tiempo mínimo imprescindible”, pero la empresa pública admite que para saber si la situación es urgente los maquinistas se verán obligados a contestar las llamadas entrantes. Para ello, les pide que “si lo estiman conveniente”, reduzcan la velocidad e incluso se detengan antes de descolgar y que, si la llamada resulta no ser finalmente por una emergencia, procedan a “rechazarla”.

Las nuevas normas para el uso de los teléfonos de empresa las acaba de divulgar Renfe a sus empleados a través de una denominada “Resolución Circular Nº3”, fechada el pasado 28 de febrero y titulada “Uso adecuado de dispositivos de comunicación y dispositivos electrónicos durante la conducción de trenes y maniobras”. La compañía cumple así el compromiso anunciado por la ministra de Fomento, Ana Pastor, de regular las comunicaciones en los trenes a raíz del accidente del Alvia en Santiago el pasado 24 de julio, en el que fallecieron 79 personas. En el siniestro el maquinista, Francisco José Garzón, único imputado en la causa, descarriló por exceso de velocidad al despistarse tras recibir una llamada del interventor del tren. Hasta el accidente de la curva de Angrois, Renfe no contaba con una normativa expresa sobre el uso de los móviles. Según la documentación que ha aportado a la instrucción del siniestro, la compañía se limitaba a establecer “una serie de recomendaciones de uso para el personal de conducción, al considerar esta fórmula más eficaz que una relación exhaustiva de casos, relación que conllevaría el riesgo de omitir una situación relevante para la seguridad”.

La normativa ahora creada tampoco incluye ningún largo listado de supuestos. En el caso del uso del móvil corporativo “con el tren en movimiento”, indica que solo se podrá usar, “durante el tiempo mínimo imprescindible”, en dos casos: cuando se deban realizar comunicaciones obligatorias contempladas en el reglamento de circulación y esté averiada la radiotelefonía del propio tren, o “en los casos de emergencia”. Pero sobre estos últimos se limita a indicar que “se entenderá por emergencia toda situación susceptible de generar daño a las personas”. Renfe asume implícitamente en su documento que el maquinista puede no saber cuándo una llamada entrante a su móvil corporativo se debe a una emergencia, por ello le permite contestar al teléfono, pero indicando que “en el caso de constatar que la llamada no se ajusta a los dos casos señalados anteriormente, procederá a rechazarla”. En el accidente del Alvia, la llamada del interventor al maquinista, que se prolongó durante cien segundos, no se debió a ninguna emergencia sino que giró en torno a la vía en la que estacionaría el tren en Pontedeume (A Coruña), parada para la que aún quedaba una hora y media de viaje y cinco estaciones intermedias en las que incluso podrían haber hablado en persona.

La nueva norma de Renfe deja en manos de los maquinistas el procedimiento para contestar las llamadas entrantes “durante la marcha del tren”, indicando solo que “si lo estima conveniente, procederá a reducir la velocidad en la magnitud oportuna, deteniendo el tren si llegara a ser preciso, para poder atender la llamada”. La circular también prohibe “la utilización de los dispositivos de comunicación y dispositivos electrónicos de uso particular”. Con ello, impide que los maquinistas puedan utilizar durante la conducción, por ejemplo, tabletas informáticas, como la que el conductor del Alvia empleaba para consultar una copia digital del Libro Horario, el documento que indica las velocidades y sistemas de seguridad de la línea. La resolución ahora aprobada indica que serán los jefes inmediatos tanto de los maquinistas como del personal que hable con ellos los “encargados de facilitar” la circular “al personal a su cargo, que realizarán con acuse de recibo, velando por su cumplimiento”. Sin embargo algunos maquinistas, según varias fuentes consultadas, están siendo reacios a firmar el acuse de recibo del documento por la ambigüedad que consideran que sigue teniendo la nueva norma.

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