Las ayudas a 106 empresas acaparan el fraude más cuantioso del caso de los ERE

Sociedades, bufetes, ayuntamientos, asociaciones y consultoras recibieron 191 millones A compañías y mediadores les han impuesto solo una cuarta parte de las fianzas

Manifestación en Cádiz de trabajadores de Delphi, una de las multinacionales que más ayudas recibió del fondo de los ERE.
Manifestación en Cádiz de trabajadores de Delphi, una de las multinacionales que más ayudas recibió del fondo de los ERE.Román Ríos

El fraude de los ERE parte de la famosa partida 31L, dotada con 647 millones para conceder ayudas a trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo que se quedaban sin ningún tipo de prestación o sin fondos suficientes para llegar a la jubilación y a todo tipo de entidades. El coste final de todos los compromisos, según los cálculos de la Cámara de Cuentas de Andalucía, se elevará a 1.217 millones por la refinanciación de la deuda y los intereses de demora acumulados. Del total, se han destinado 191 millones a 106 a empresas, ayuntamientos, asociaciones y hasta universidades. Ni en el caso de los trabajadores despedidos ni en el de las entidades beneficiadas, la vinculación con miembros del PSOE es la más numerosa, aunque sí existe. Pero también con bufetes de abogados o empresarios como José María Ruiz Mateos y su familia.

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Aunque la mayor parte de los fondos (560 millones) fueron para pólizas que recibieron o están pendientes de cobrar 6.435 trabajadores, el fraude más importante no se produjo en los llamados intrusos –196 personas sin derecho a ayudas que cobraron 17 millones de euros- sino en las ayudas directas a empresas.

Entre los dos centenares de intrusos hay nueve militantes socialistas, entre los que destacan Juan Rodríguez Cordobés, exdelegado de Trabajo de la Junta en Sevilla, y Rafael Rosendo, exalcalde de El Pedroso (Sevilla).

La mayoría de los socialistas incluidos entre los 144 implicados por la juez Mercedes Alaya son cargos de la administración a los que la magistrada vincula con el sistema de concesión de ayudas por haberlo creado, conocido, promovido, participado o mantenido sin denunciarlo.

De las empresas beneficiadas, las principales implicadas, según la juez, son las consultoras Uniter y Vitalia, sospechosas de haber cobrado con los sindicatos hasta 50 millones por sobrecomisiones, es decir, por facturar hasta un 20% de la cantidad acordada para ayudas.

Las empresas, asociaciones y administraciones sospechosas de haber recibido hasta 73,8 millones en ayudas que no le correspondía son más de un centenar y de todo tipo.

Las más vinculadas con el PSOE son las que recibieron ayudas gracias al supuesto “papel esencial”, según la Guardia Civil, de exconsejero de Empleo y hoy diputado, José Antonio Viera. Se trata de empresas asentadas en la Sierra Norte sevillana, una comarca de 30.000 habitantes, que acapararon unos 30 millones en ayudas directas.

De esa cantidad, el grupo Matadero de Sierra Morena, dirigido por los exconcejales socialistas José Enrique Rosendo y José María Sayago, recibió ayudas directas. Sonia Viera, hija del exconsejero, trabajó para esta corporación. Otros empresarios que conocían a Viera, como Enrique Peralta y Gonzalo Madariaga, recibieron casi cinco millones: 880.000 euros el primero en 2008 a través de la sociedad Bética de Industrial, SL, y cuatro Mac Puarsa.

Pero los últimos imputados muestran la diversidad de empresas beneficiadas e implicadas en el caso: Álvaro Mollinedo Gómez, responsable de Relaciones Laborales de la Delegación de Andalucía de FCC-Medio Ambiente; y José Antonio Pérez Santos, del mismo departamento de Cespa, SA, en Andalucía. La Fiscalía Anticorrupción cree que ambos “tenían conocimiento de que, sin procedimiento alguno y mediante la figura de beneficiario de pólizas de seguros, dos sociedades mercantiles cobraron cada una de ellas como mínimo la cantidad de 276.222 euros de la Junta”.

En los listados de perceptores de ayudas también hay una docena de Ayuntamientos, en su mayoría, aunque no todos, presididos por el PSOE en la época que recibieron los fondos. El último bajo sospecha es Los Palacios (Sevilla) donde la Guardia Civil investiga una subvención de 901.518 euros para un complejo dedicado al arte ecuestre.

Bufetes de abogados como Garrigues, Estudio Jurídico Villasís, Olivencia-Ballester e Ignacio Vergara también recibieron abonos procedentes del fondo para empresas en crisis.

Sin embargo, la mayoría de los fondos fueron para empresas sin vinculación política alguna o incluso alejadas de la esfera socialista, como Dhul, Autopistas Aumar, Astilleros, Altadis, la multinacional Delphi o la Asociación Faja Pirítica de Huelva. Estos dos últimos expedientes y el de Santana acapararan el 47% del fondo.

La juez Alaya imputa a José María Ruiz-Mateos y su hijo Zoilo la consecución de ayudas para los ERE del hotel Cervantes de Torremolinos (Málaga), Garvey, Dhul, Complejo Bodeguero Bellavista y Zoilo Ruiz Mateos, "a través del tráfico de influencias ejercido" por ambos y por Juan Lanzas, "a quien se le pagaría como conseguidor ante la Administración autonómica a razón de 600.000 euros por ERE". La Junta pide para el hijo del empresario una fianza de 8,5 millones.

Sobre la firma

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, máster en Periodismo Digital por la Universidad Autónoma de Madrid y con formación en EEUU, es redactor de la sección de Ciencia. Colabora en televisión, ha escrito dos libros (uno de ellos Premio Lorca) y fue distinguido con el galardón a la Difusión en la Era Digital.

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