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“Me ha merecido la pena”

La presidenta logra el menor apoyo en décadas, el 72,8% de los votos por prescindir del alavés Oyarzabal

Arantza Quiroga tras ser elegida presidenta del PP vasco
Arantza Quiroga tras ser elegida presidenta del PP vasco

Son las seis de la tarde del pasado sábado y Arantza Quiroga (Irún, 1973) aparenta serenidad y cierto agotamiento. La dirigente popular concede a EL PAÍS su primera entrevista tras ser proclamada presidenta del PP vasco con el respaldo más bajo en dos décadas entre todos los que han ocupado ese cargo. Un 72,8% de apoyo con un evidente voto de castigo que le obligará a cerrar las heridas internas abiertas tras el relevo de Iñaki Oyarzábal “con mucha humildad, respeto y trabajo”. Quiroga tiene un objetivo, y el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se lo dejó claro el pasado sábado en la clausura del congreso de los populares en Euskadi: “Conseguir el mayor apoyo que nunca se haya logrado en una elección”.

Pregunta. Ha obtenido el respaldo más bajo a un presidente del PP vasco en más de 20 años.

Respuesta. ¿En 20, sí?

P. Desde Jaime Mayor Oreja en 1991.

R. Vale. Entonces sí.

P. ¿Cómo lo interpreta?

R. Los cambios no son fáciles y menos de la forma en que se ha gestionado y cómo lo ha podido percibir la militancia. Por eso, he empezado pidiendo disculpas, porque sabía que eso influía. Debemos sacar todos conclusiones.

P. ¿Lo interpreta como un voto de castigo personal?

R. No sé. La intencionalidad de cada voto en blanco será muy variopinta, pero lo quiero asumir como tal. Sobre todo, para tener fuerza para decir: debo ganarme a todas esas personas que en este congreso no han apostado.

P. ¿El respaldo que ha obtenido no le resta capacidad para afrontar la nueva etapa?

Muchos no han pensado en el futuro del partido, sino en el corazón”

R. Resulta que no voy a poder hacer todo lo que tenía que hacer porque tengo este porcentaje… pues, no. Pasas página y tiras.

P. ¿La crisis se va a seguir arrastrando en el futuro?

R. El PP se enfrenta a retos como las próximas elecciones europeas, dentro de un año las municipales y forales, y empezaremos a trabajar. Tras un congreso, luego en el día a día se empieza a ver que, al final, con quien tienes que entenderte es con quien tienes al lado y que tu problema es el adversario político, no tu compañero.

P. Dice que ha captado el mensaje de ese voto de castigo. ¿Cómo va a traducirlo en su actuación?

R. Como pensaba hacerlo independientemente del resultado. No me presentaba a este congreso para pasar de nombrada a dedo a elegida a la búlgara, porque sabía que había hecho un planteamiento que era muy diferente. Creo que era el momento y lo sigo pensando. Es el punto de partida, lo ha dicho también el presidente. Desde ahora ya no soy la puesta a dedo. Podré tener el título de la presidenta que después de Jaime Mayor Oreja menos respaldo ha obtenido, pero siempre es para crecer.

P. Esta crisis también ha sido un pulso nacional entre la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

No me presentaba para pasar de nombrada a dedo a elegida a la búlgara”

R. No me he fijado en eso. Yo tenía una responsabilidad. Conozco al partido, sé dónde están sus fortalezas y sus debilidades y mis movimientos han tenido un objetivo claro de obedecer a esas necesidades que veo. Si tenemos como objetivo crecer en Bizkaia, lo lógico es que yo pueda motivar también ahí. Luego tienes los equilibrios y tienes que saber conjugar todo eso. Pero difícilmente voy a poder exigir y pedir a una provincia que avance si de alguna manera no se ve dentro de esa apuesta de una manera clara. Y Álava tiene mucho más andado. Hoy \[por anteayer\] hemos visto en el congreso al diputado general [ALAVÉS]\[alavés, Javier de Andrés\], al alcalde \[de Vitoria, Javier Maroto\][DE VITORIA], pero nos olvidamos de que este partido tiene 10 parlamentarios, 10. Esos son nuestros resultados en las autonómicas, y en Álava, donde tenemos ese alcalde y ese diputado, en cambio, no quedamos primeros. Todo eso hay que tenerlo en cuenta.

P. ¿Hacía falta toda esta crisis?

R. ¿Hacía falta? Lo que se ha montado después, no, esa exposición pública. No sé por qué aquí en el País Vasco tenemos una exposición pública muchas veces muy excesiva. Esa parte, no. Pero si apoyas a una persona para que presida este partido le tienes que dar un voto de confianza. Muchas personas no han pensado en el futuro del partido y en los objetivos, sino en el corazón, en que ven una foto fija desde hace más de cinco años y esa es la que creen que tiene que estar eternamente.

P. ¿Se siente con manos libres como pidió?

R. Me siento con manos libres y con una enorme responsabilidad. Ahora ya está, ahora es empezar y a seguir. P. No ha aclarado en ningún momento por qué prescinde de Iñaki Oyarzábal. R. Cuando a las personas se les cambia de un sitio, creo que es mucho mejor decir lo bien que hace estas cosas y lo bien que puede servir y no incidir en que no me encaja en estos momentos. Es una decisión que tomé y que creo que es la más acertada. El tiempo lo dirá. Ahora sí que ya el tiempo lo dirá.

P. ¿Cómo sale del enfrentamiento con Alfonso Alonso?

R. Al día siguiente de un congreso todo el mundo se vuelve otra vez a reorientar, cada uno está en sus responsabilidades y esto tiene que funcionar, porque nos interesa que funcione a todos.

P. ¿Cómo calificaría su actual relación con él?

R. Tendríamos que entendernos más y tener más confianza. Hemos compartido muchos años de partido y no nos hemos llegado a conocer, no hemos tenido una relación. Entonces llego de presidenta y tengo que elegir, tengo que negociar y lo primero que hago es cambiar al secretario general…

P. En su discurso ha pedido disculpas. ¿Reconoce que ha gestionado mal esta crisis?

R. Seguramente habrá cosas que podría haber hecho mejor.

P. ¿En algún momento se planteó que se había equivocado al abrir todo este proceso?

R. No, porque esa decisión no fue fruto de un calentón, sino de algo pensado, algo consultado. No hago los cambios si no creo que se necesitan hacer.

P. ¿Lo consultó con la dirección nacional?

Lo que tenemos que hacer es estar más en la calle"

R. Hice un planteamiento de que quería ser elegida en un congreso. Me siento mejor así. La gente también tiene derecho a poder expresarse y decir.

P. ¿Cómo interpretó la renuncia final del concejal de Vitoria Manuel Uriarte a su oferta de que fuese su segundo?

R. Él lo aclaró y respeto su decisión. La vida es así. No miro ya atrás.

P. ¿Se planteó dimitir en algún momento?

R. He tenido pájaras, dudas, esos momentos con uno mismo que no lo pasas bien, pero sales adelante.

P. ¿Habrá a partir de este momento un giro en la política del PP vasco?

R. Lo único que tenemos que hacer es estar más en la calle, estar más vivos y que la gente nos vea como parte de esta sociedad. Y eso no se va a hacer de la noche a la mañana, yo ahí tampoco me hago trampas en el solitario. Va a ser poco a poco, y ese es el trabajo que tengo por delante. Tenemos un buen proyecto y no se van a notar cosas raras en el discurso, sino un estilo diferente.

P. ¿Se va a dar un cambio sobre el legado de Antonio Basagoiti, cuando desaparece de la primera línea de la ejecutiva quien en buena medida lo encarnó?

R. A quienes entramos con Basagoiti en la dirección del partido, lo que no nos gustaba era que parecía que había unas personas que eran guardianes de las esencias y que se van y entonces las esencias se pierden. No, todo sigue.

P. Todo este proceso ha sido una pelea clara por el poder.

R. No. Se ha mitificado esto de la secretaría general, que no ocurre en otras regiones. En este caso, nadie tenía problemas con la presidenta. ¿Y sí con la secretaria general?

P. ¿La ha defraudado alguien, ha sentido deslealtad?

R. No. Me hubiera gustado tener la capacidad de haber convencido antes y haber evitado todo lo demás, pero es que la decisión no era fácil. Sabía que iba a ser complicado y me costó mucho tomarla. Nada de lo que ha pasado me ha extrañado. Me ha preocupado que cuando uno está hablando con sus compañeros, tienes posiciones encontradas. El problema ha sido cuando todo se ha trasladado, cuando se ha hecho público, y ahí ya juegan otros intereses que no hay quien controle.

P. ¿Cómo va a cerrar las heridas que ha abierto esta crisis?

R. Con mucha humildad, con mucho respeto, con mucho trabajo, y poco a poco. No hay otra.

P. Sale con una ejecutiva que casi se podía haber hecho el primer día. ¿Para qué un mes de pelea?

R. No se quiso. Y que me lo diga…

P. ¿Ha merecido la pena?

R. Eso lo tendrán que decidir los afiliados dentro de un tiempo. A mí, sí.