Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bildu afianza un modelo participativo que no convence a la oposición

El Ayuntamiento donostiarra acepta el 43% de las 621 propuestas vecinales

El alcalde donostiarra, Juan Karlos Izagirre, en una reunión con vecinos afectados por el temporal.
El alcalde donostiarra, Juan Karlos Izagirre, en una reunión con vecinos afectados por el temporal.

Desde la llegada de Bildu al Gobierno donostiarra, su alcalde, Juan Karlos Izagirre, ha pretendido implicar a los ciudadanos en la gestión municipal. De ahí la creación del proyecto Los Barrios y Pueblos Fortalecen Donostia, que persigue dar a los vecinos “capacidad de influencia” en las decisiones políticas. La iniciativa es motivo de un debate candente entre los grupos políticos, aunque a Izagirre no parece preocuparle en exceso, porque considera que el grado de cumplimiento de su partido tema ha sido “alto”.

El concejal de Participación y Medio Ambiente, Axier Jaka, asegura a este diario que la experiencia ha sido “muy positiva” después de tres años. “Hay muchos ejemplos que lo prueban”, añade. A la vez Jaka confiesa que será un trabajo “costoso” y “muy duro”, pero también “necesario”.

En la orilla contraria, la oposición tilda el plan de participación de “propaganda”, “operación de maquillaje” y política “de imagen”. El PNV considera que “si hay algo que caracteriza a la gestión municipal de Bildu es la pobreza del balance”, su “muy bajo” grado de cumplimiento, también en la participación ciudadana. En la misma línea, Ernesto Gasco, portavoz del PSE, afirma que Bildu está “muy preocupado” porque han descubierto que la participación de los ciudadanos en sus actividades es “muy escasa”.

“Hemos constatado que en algunas iniciativas han llegado a participar solamente entre cinco y seis personas”, asegura Gasco. Su partido define la iniciativa como “un desacierto más” del actual gobierno, que sigue “sin responder” a las demandas del pueblo donostiarra. “Parece que ahora que apenas queda un año para el fin de su legislatura, se preocupan por los ciudadanos”.

El día 3 de marzo (fecha de la primera reunión en Añorga) el Gobierno municipal hará balance y dará cuenta de las propuestas cumplidas y las que no se han ejecutado. Jaka asegura que los resultados demostrarán que el índice de cumplimiento ha sido “alto”. Su departamento afirma haber recibido 621 propuestas (en realidad, fueron más de mil, pero se agruparon para reducir el número), de las cuales 267 fueron aceptadas, 198 se rechazaron, y 156 estaban “condicionadas” por factores que están “fuera” de su alcance. Con estos datos, Jaka sostiene que Bildu no trabaja con fines populistas y de marketing. “Quizás, critican de lo que flojean ellos”, añade en alusión al PNV, PSE y PP. Además, el edil de Bildu opina que su coalición ha elaborado un plan “mucho más desarrollado” que los gobiernos anteriores.

En cuanto a la programación del nuevo proceso, que culminará en diciembre, estará dividido en tres fases. Una primera para tomar contacto con las 15 asociaciones vecinales de San Sebastián y trasladarles el balance de las propuestas de 2012. En la segunda (de abril a mayo), los colectivos se reunirán para confeccionar nuevas demandas “siempre con la ayuda de técnicos municipales”. Finalmente, entre octubre y diciembre, el Gobierno municipal expondrá las propuestas que tendrán reflejo en el proyecto de Presupuestos de 2015.

Isabel Arrieta, presidenta de la Asociación de Vecinos Sorroeta de Martutene, cree que las asociaciones están “encantadas” de recibir cualquier iniciativa que “favorezca” la relación con los miembros del ayuntamiento. Y subraya la importancia de abrir un “canal directo” con los gobernantes para facilitar la comunicación con el resto de organismos públicos. Un contacto “hasta ahora inexistente”.

Una de las condiciones que establece Bildu es que cada asociación vecinal haga un máximo de 15 propuestas. Jaka afirma que todas las proposiciones que se han rechazado hasta ahora tienen su justificación. Las razones han sido de “diversa índole”, tanto políticas como económicas. Eso sí, también recalca que “lo que se le exige a un Gobierno es que tenga su propio criterio”. Por ello, urbanizar una zona natural no va con sus "ideales”, por ejemplo.

Ante el descontento expresado por el resto de las formaciones políticas, la alternativa al sistema de los abertzales es cambiar el eje del modelo político. “Existen otras maneras de descentralizar la administración y Bildu las está boicoteando”, apunta Gasc, quien se refiere a la existencia de la Ley de Grandes Ciudades (2003), aprobada por el Gobierno central para dividir municipios como San Sebastián en distritos. Una opción que también propone el PP donostiara, y que según fuentes del propio partido es una manera de que "los ciudadanos consulten con los consejos de cada barrio y así poder solucionar los problemas de cada zona".