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El AVE andaluz a ninguna parte

La Junta ha gastado 279 millones en 77 kilómetros de alta velocidad que no sirven para nada

El Gobierno central rechaza por segunda vez quedarse con el tramo entre Marchena y Antequera

Plataforma del AVE Antequera-Sevilla en Marchena. Ampliar foto
Plataforma del AVE Antequera-Sevilla en Marchena.

El futuro no eran los coches voladores. Eran los veloces trenes en los que se iría de una capital andaluza a otra en un pispás. En 2007, el futuro estaba a la vuelta de la esquina y la promesa era que el 90% de la población de la comunidad estaría a menos de una hora de una estación de alta velocidad en 2013, según anunció el expresidente de la Junta Manuel Chaves. Pero el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte en Andalucía 2007-2013, que incluía la construcción de la primera línea regional de AVE, fue desbaratado por la crisis. Un jirón de aquel sueño está en el corazón de la comunidad, entre las provincias de Málaga y Sevilla. La Junta de Andalucía ha gastado 279 millones de euros en un tramo que arranca en Antequera y desemboca en una parcela agrícola a las afueras de Marchena. Estos 77 kilómetros forman parte ya del catálogo español de infraestructuras sin uso.

La obra, a medio terminar, no sirve para nada y solo genera gastos: desde que las obras se pararon a principios de 2012 se han tenido que pagar 435.000 euros para labores de mantenimiento, según la Consejería de Fomento, que ha asumido ahora "con recursos propios" estas tareas.

En junio de 2009, cuando el crédito empezaba a escasear, la Junta suscribió un préstamo de 200 millones con el Banco Europeo de Finanzas para financiar este tramo. Gracias al crédito se construyeron más de medio centenar de viaductos y puentes, además de la plataforma de 77 kilómetros sobre la que se deberían colocar las vías y catenarias.

En los Presupuestos andaluces nada hay que indique que se vaya a resucitar el proyecto. Fuentes de la Consejería de Fomento reconocen que no tienen previsto reanudar las obras de la alta velocidad regional. "Constituye una empresa actualmente inabordable", apunta el departamento de Elena Cortés. La crisis lo hace inviable, argumenta la consejería.

El tramo abandonado de 77 kilómetros forma parte de la conexión de AVE de 128,4 kilómetros prevista entre Sevilla y Antequera que se comprometió a construir la Junta en 2004 y que debía estar terminada en 2013. Pero la exconsejera andaluza de Obras Públicas Josefina Cruz reconoció en 2011 que no había dinero para continuar con el proyecto, que tenía un coste total de 1.100 millones de euros.

La crisis ha dejado a medio terminar esta infraestructura. La conexión entre Antequera y la parcela de las afueras de Marchena está hecha. Pero del tramo entre Marchena y Sevilla nada se sabe, tan solo que en diciembre de 2009 se licitaron las obras entre la capital andaluza y el túnel de los Alcores (incluidas en ese tramo) por 353 millones. Las obras, según el actual departamento de Fomento, "tendrían que haberse iniciado en la primavera de 2010, una vez formalizados los contratos, pero se incluyeron en la reprogramación de la consejería anunciada en agosto de 2010". Es decir, están congeladas y sin fecha de reanudación.

Josefina Cruz ofreció al Ministerio de Fomento en 2011 la cesión de lo ya construido para que fuera el Gobierno el que rematara la obra. El PSOE, que entonces estaba en La Moncloa, parecía receptivo a esta propuesta. Pero el cambio de Gobierno tras las elecciones generales de noviembre de 2011 hizo que no se cerrara el trato.

La Junta ha vuelto ahora a plantear algo parecido al ministerio. Las consejerías de Fomento y de Economía han ofrecido al Estado que se utilice el tramo de 77 kilómetros sin uso para instalar allí la pista de pruebas de trenes de alta velocidad —conocida como el anillo ferroviario— que el Gobierno central ideó para Antequera, otro proyecto que no tiene visos de salir adelante. El Ministerio de Fomento ha rechazado también esta propuesta argumentando que no reúne los requisitos técnicos necesarios.

Esta negativa vuelve a dejar en vía muerta los 77 kilómetros construidos. El equipo de Elena Cortés era consciente del problema que tenía desde que entró en la Consejería de Fomento tras las elecciones andaluzas de 2012. Los técnicos, según fuentes de este departamento, empezaron a trabajar en el proyecto de trasladar ahí el anillo ferroviario en octubre de 2012. Tras meses de negociaciones con el Ministerio de Fomento, las consejerías de Economía y Fomento decidieron hace diez días hacer pública su propuesta. Entre los argumentos que ofrecieron está el riesgo de que se pierdan 269 millones de fondos europeos que estaban otorgados para el anillo de Antequera, una pista de pruebas de alta velocidad que también está encallada ante la dificultad de que alguna empresa privada se haga cargo del proyecto.

La negativa de Fomento vuelve a situar el problema en 2011, cuando la Junta abandonó la idea de terminar la conexión directa entre Sevilla y Antequera con alta velocidad. En verdad, la capital andaluza y esta ciudad malagueña ya están conectadas con trenes Avant, pero a través de Córdoba. Existe también desde hace años un plan b para acondicionar la línea convencional que existe ahora entre Sevilla y Marchena y así completar el proyecto hasta Antequera. El coste de esta obra, que supondría darle uso a los 77 kilómetros ya construidos, ronda los 180 millones y, según la consejería, solo lograría reducir en 15 minutos el trayecto actual entre Sevilla y Antequera a través de Córdoba. La consejería sostiene que es "una inversión que no parece eficiente en el actual contexto". En resumen, que no hay a la vista una solución para que los 279 millones invertidos sirvan para algo.