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La primera ‘corrala’ pública

Cinco familias okupan un bloque de la empresa de la vivienda de Sevilla

Dos mujeres asomadas a las ventanas de uno de los pisos ocupados. Ampliar foto
Dos mujeres asomadas a las ventanas de uno de los pisos ocupados.

El flamante complejo residencial Nuevo Amate, construido sobre los suelos de la antigua barriada Regiones Devastadas, en Sevilla, permanece acordonado por la policía desde el martes. Los agentes custodian el bloque número 12, en el que cinco familias se han instalado sin permiso en pisos que permanecían vacíos desde que la empresa municipal de la vivienda (Emvisesa) los entregó en septiembre pasado. El Ayuntamiento ha presentado una denuncia contra los okupas, alrededor de una veintena, a los que el alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), instó ayer a abandonar el edificio.

“No nos vamos a ir mientras no tengamos un techo. No voy a tener a mis niños en la calle habiendo aquí casas vacías”, cuenta una de las mujeres instaladas en el edificio y que asegura que lleva más de siete años esperando que Emvisesa le adjudique una vivienda social. Los okupas comparan su lucha con la emprendida por decenas de familias alojadas en bloques vacíos de Sevilla propiedad de los bancos, las conocidas como corralas, que se han convertido en un símbolo de lucha contra las viviendas desocupadas. Pero la de Nuevo Amate es la primera okupación colectiva en un bloque de titularidad pública y en el que los okupas conviven con adjudicatarios legales de los pisos.

Los pisos okupados forman parte del complejo Nuevo Amate, construido por Emvisesa sobre el suelo de Regiones Devastadas, un barrio de titularidad estatal que fue demolido en 2010 ante la imposibilidad de rehabilitarlo. Los vecinos fueron realojados temporalmente en otros bloques públicos, pero, al término de la obra, la mayoría se acogió a una cláusula del contrato que les permitía quedarse en la vivienda provisional. De los 220 pisos construidos, solo 72 fueron entregados a los vecinos de Regiones Devastadas. El resto, ha permanecido sin ocupar desde entonces.

El portavoz municipal del PSOE, Juan Espadas, culpó ayer al Gobierno de Zoido de la situación. “Se sabía que esto iba a pasar. Tú no puedes tener centenares de viviendas vacías mientras hay sevillanos que no tienen un techo. Nosotros no vamos a apoyar una okupación ilegal, pero no había que haber dado lugar a esto”, afirmó Espadas que acusa al Ayuntamiento de mantener vacías más de 300 viviendas. Fuentes municipales rebajaron esta cifra a “alrededor de 100”.