El asesino de un joven en un bar de Girona exculpa al resto de procesados
Las rencillas entre dos grupos de dos barrios de la ciudad acabaron con un tiroteo mortal

Jesús Moynelo, presunto autor material del disparo que acabó con la vida de José Agustín González el 6 de junio del 2011 en el barrio de Germans Sàbat de Girona, exculpó ayer en el juicio a los otros cinco acusados. En su declaración mantuvo que los otros procesados desconocían que había cogido el rifle —que había encontrado años atrás buscando setas— y que lo utilizaría. Se habían dado episodios de enfrentamientos entre sus hijastros y otro grupo de jóvenes, y su intención, dijo, era que no fueran a más.
Las rencillas entre las dos bandas acabaron en tragedia. Según Moynelo, la noche de los hechos fueron al bar donde estaba el grupo rival porque habían amenazado de muerte a uno de sus hijastros. La intención era “utilizar la diplomacia” y “calmar los ánimos hablando”, pero, por si había que defenderse, se llevó el rifle, manifestó. Durante su declaración, aseguró que en no apuntó a los dos hermanos con los que estaba enemistado. “Disparé arriba y a los lados”, insistió, y atribuyó a un “rebote” el que una bala impactara en la cabeza de González. Se fueron, según él, sin saber que le habían matado. Huyeron a Sant Esteve de Llémena y allí escondió el arma, también, sin que nadie se enterara.
La declaración de los dos hijastros de Moynelo, Antonio e Iván Jurado, fue en la misma línea. Fueron al bar en tres coches a intentar poner fin a las rencillas. No vieron que su padrastro llevaba un rifle tapado con una chaqueta en el mismo coche que ellos. Solo se percataron de la existencia del arma cuando se produjo el primer disparo. Corrieron a esconderse detrás de los coches porque no sabían de dónde procedía.
El fiscal pide 36 años de cárcel para Moynelo y 34 para sus dos hijastros, un primo, su mujer y un cuñado. El juicio está previsto que acabe el lunes.


























































