Barcelona construirá 20 paradas de bus interurbano por el aumento de usuarios
El Ayuntamiento invertirá 12 millones de euros para que, en 2028, los autobuses lleguen más vacíos al centro


Barcelona quiere poner orden en las paradas de bus interurbano que cada día utilizan miles de personas para entrar y salir de la ciudad. De hecho, el paisaje de decenas de personas frente a una señal (un palo) esperando el autobús -en lugares como Meridiana, Gran Via…- ocupando el espacio público, molesta al Consistorio. La primera teniente de alcalde del Ayuntamiento, Laia Bonet, ha asegurado este miércoles que estudian construir marquesinas con asientos e incluso lavabos públicos en varias de estas paradas ya que, tal y como ha alertado Bonet, el autobús interurbano ya es el transporte público que “moviliza más usuarios” a Barcelona superando el ferroviario.
Bonet ha anunciado una estrategia para mejorar, adecuar y crear una veintena de puntos de parada con el objetivo de responder al incremento del uso de este transporte. Según los datos facilitados por el Consistorio, actualmente entran y salen de Barcelona unos 7.000 autobuses diarios, una flota que se ha incrementado debido a la crisis de Rodalies.
La mayoría de las operaciones de subida y bajada de pasajeros se realizan ahora en paradas situadas directamente en la acera, sin infraestructuras específicas. El plan municipal prevé invertir alrededor de 12 millones de euros en pequeñas actuaciones de accesibilidad. Actuaciones que todavía no se han diseñado y que incorporan desde bancos a papeleras o lavabos en estos puntos creando algo superior a una parada e inferior a una estación. La previsión del Consistorio es que los proyectos estén redactados y aprobados entre 2026 y 2027, para que las obras puedan ejecutarse durante 2027 y 2028.
Las actuaciones previstas incluyen la revisión de los itinerarios accesibles hasta marquesinas y pasos de peatones, la pavimentación de alcorques y aceras, la instalación de nuevo mobiliario urbano —bancos, sillas y papeleras— y la incorporación de sistemas de sombra y refugio. También se prevé mejorar la señalización vertical y horizontal y, allí donde sea posible, instalar puntos de información y lavabos públicos.
El Ayuntamiento señala que en algunos puntos de la ciudad se concentran diariamente entre 10.000 y 20.000 usuarios. La mayor afluencia se registra en la parte alta de la Diagonal, entre Francesc Macià y Zona Universitària, donde se alcanzan los 20.000 usuarios diarios. También hay concentraciones relevantes en otros puntos de la avenida Diagonal, Fabra i Puig, el entorno de plaza de Espanya y el ámbito central de la Gran Via. En todos estos puntos no hay, por el momento, estaciones subterráneas aunque el Consistorio tiene previsto -junto con la Generalitat- construirlas en plaza Espanya, Diagonal y Sagrera.
Laia Bonet, ha defendido que Barcelona debe tener “un papel activo” en el cambio del modelo de movilidad interurbana y en la gestión del impacto que tiene sobre la ciudad y sobre quienes utilizan los buses interurbanos. “Barcelona quiere contribuir a mejorar la movilidad dentro de la ciudad y también la que viene de fuera”, ha afirmado. De hecho, estas paradas se construirán con una inversión municipal pese a que la competencia interurbana es del Área Metropolitana de Barcelona y la Generalitat. Bonet ha asegurado que el problema de personas en el espacio público si que es municipal y por eso el Consistorio no puede mirar a otro lado.
El Ayuntamiento también prevé remodelar y actualizar las estaciones de bus de Sants y Fabra i Puig, además de los trabajos ya en marcha en la Estació del Nord. En segundo lugar, redactará proyectos para ordenar y mejorar paradas existentes en plaza de Espanya, los tres principales puntos de la parte alta de la Diagonal —Francesc Macià, Maria Cristina y Zona Universitària—, el centro de la ciudad —Urquinaona, Catalunya y Universitat—, Glòries, Tetuan y el conjunto formado por Sagrera y Meridiana.
La tercera línea de actuación será la creación de nuevos puntos de parada para descongestionar los actuales y reducir el impacto sobre el espacio público. Estos nuevos espacios se situarán cerca de estaciones de metro, los autobuses de TMB o el tranvía. El Ayuntamiento plantea nuevos puntos en la entrada a Barcelona por la Gran Via sur, en el entorno de Pius XII y el centro comercial L’Illa, en el ámbito de la Diagonal; entre Sagrera y el Clot, en el corredor de Meridiana; y entre Glòries y Tetuan, en el ámbito de la Gran Via norte.


























































