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Barcelona acabó con una huelga de basura a golpe de decreto

Narcís Serra, alcalde entre 1979 a 1982, declaró a la ciudad en "situación de emergencia"

El alcalde saliente de Barcelona, Narcis Serra, entrega la vara de mando a Pasqual Maragall, en 1982. Ampliar foto
El alcalde saliente de Barcelona, Narcis Serra, entrega la vara de mando a Pasqual Maragall, en 1982.

Las diferencias entre la dirección de FOCSA y el comité de empresa en plena negociación del convenio colectivo dejaron a Barcelona y otras ciudades limítrofes sin servicio de limpieza durante más de cuatro días. El 2 de febrero de 1981 estalló el conflicto. Los trabajadores de la empresa, concesionaria del servicio de recogida de basuras en la ciudad condal, L'Hospitalet de Llobregat, Cornellà y Esplugues, se declaraban en huelga.

Tras 72 horas de negociaciones infructuosas, el entonces alcalde de Barcelona, el socialista Narcís Serra, solucionó el conflicto mediante un decreto, por el que declaraba la ciudad en situación de emergencia grave, aunque este matizaba: "Con presunción de que dicha gravedad no aumentará".

El pacto implicaba una subida salarial del 14% y tres días más de fiesta para los basureros

Bajo esta consideración, Serra reclutó a "equipos de emergencia" constituidos por trabajadores de otros servicios municipales para retirar las miles de toneladas de escombros que se acumulaban en las calles. Aún así, el problema se dilató en el tiempo. Una semana después de la polémica medida de Serra, los servicios temporales recogían más 1.200 toneladas de las calles barcelonesas. De hecho, no fue hasta el 14 de febrero cuando se retiró toda la basura.

La medida de Serra causó una enorme brecha entre su partido y sus socios de gobierno en el Ayuntamiento, el PSUC. El alcalde destituyó al delegado municipal del área de servicios, el comunista Javier Crespán. Una decisión que desde el grupo del PSUC tildaron de "inadmisible" e "injustificable". Los nueve ediles de la formación comunista decidieron, entonces, suspender toda su actividad política como miembros del equipo de gobierno, y solo llevaron a cabo tareas "administrativas".

La huelga se desconvocó definitivamente la madrugada del 14 de febrero. Dirección de FOCSA y representantes sindicales de la empresa llegaron a acuerdo para firmar el convenio colectivo y poner fin a un conflicto que había durado 12 días. El pacto implicaba una subida salarial del 14% y tres días más de fiesta para los basureros.